El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, tomó intervención
directa en el conflicto de los trabajadores bancarios y podría dictar la
conciliación obligatoria en el conflicto, aunque en general esa medida no sería
acatada por el poderoso sindicato. Siguen negociando.
Por la mañana, a pesar de las intenciones de la cartera
laboral de lograr un acuerdo entre las partes, la conducción gremial dio a
conocer un comunicado donde señalaba que 'hechos todos los esfuerzos de diálogo
el secretariado general nacional de la Asociación Bancaria ratifica el paro de
48 horas previsto para los días jueves 21 y viernes 22 de abril'.
'Esa es nuestra firme decisión en tanto no exista una
respuesta positiva a nuestro reclamo de reincorporación de los despedidos y una
propuesta satisfactoria de acuerdo salarial', añade el texto suscripto por
Sergio Palazzo, Andrés Castillo, Patricia Rinaldi, Carlos Cisneros, Amalia Lugo
y Eduardo Berrozpe, entre otros.
El de mañana será el segundo paro nacional de los bancarios
en demanda de mejoras salariales y de la reincorporación de trabajadores
despedidos en los bancos Central y Provincia. La primera medida de fuerza se
llevó a cabo el jueves pasado e incluyó una movilización de trabajadores -los
organizadores estimaron en 10.000 el número de manifestantes- que recorrió la
city financiera y concluyó en la intersección de Corrientes y Reconquista.
El conflicto lleva más de dos meses y se inició cuando el
Banco Central despidió a 47 trabajadores y el Provincia a seis. Ante la
negativa a reincorporarlos la Asociación Bancaria inició un acampe frente a la
sede del Banco Central, en Reconquista al 200, que hoy cumplió su día número
65.
En cuanto a la negociación salarial con los representantes
de la banca pública y privada ya hubo cuatro reuniones oficiales desde enero y
todas fracasaron, ya que el gremio consideró 'insuficientes' las propuestas de
las empleadoras e insistió con que pretende 'una recomposición salarial
superior al 30 por ciento'.