Alta Tecnología Alimentaria (ATA), una empresa de capitales argentinos radicada desde 2003 en San Juan que creció a la par de la minería, echó en los últimos dos meses a 430 de los empleados que tenía trabajando en Pascua Lama, según dijo el director de la firma, Carlos Sola. Este número representa el 33% del total de los trabajadores que tiene la firma en este y otros emprendimientos. “El impacto es muy grande”, aseguró el empresario sobre la paralización de la mina. Y no descartó nuevos despidos.
“Para nosotros, Pascua Lama era el proyecto más importante, con 6.500 personas alojadas allá con todos los servicios nuestros”, explicó Sola. Su empresa familiar presta no sólo servicios gastronómicos sino de hotelería y entretenimiento en la alta montaña. Tenía un contrato por 3 años que vence el 31 de diciembre de este año y esperaban prorrogarlo por un año más. Pero en los últimos meses se cerraron tres de los siete comedores en Lama y siguen en ese camino paulatinamente, por lo que el futuro de los empleados que quedan “arriba” es incierto.
“Nosotros empezamos dando servicio hace 3 años a 400 personas hasta el pico en junio de este año de 6.500. El proyecto tenía previsto crecer para octubre de 2014 a 8.000 personas pero lamentablemente, por el cierre, hoy quedan 2.500. No nos comunicaron la situación con antelación. De hecho, actualmente no tenemos ninguna información fidedigna sobre cómo sigue o cuántas personas quedarán”, afirmó Sola.
Los despidos en ATA se concentraron en gente de afuera de la provincia y todos los que quedan trabajando, alrededor de 670 personas (cocineros, ayudantes de cocina, supervisores, mucamas, auxiliares de limpieza, profesores de educación física y recreación, entre otros), son sanjuaninos, aseguró el empresario.
“Lo lamentable de esto es que más del 85% de nuestro personal era sanjuanino y de las comunidades de Iglesia y de Jáchal. Además, el 92% de las compras de todos los insumos se hace en San Juan, no solamente alimentos, sino también ferretería y maquinaria”, analizó Sola. Agregó que “para cualquier familia, quedarse sin trabajo es un golpe grande“.
Los empleados a los que se les finalizó el contrato trabajaban bajo el régimen 14 por 14 y ganaban entre 9 mil y 25 mil pesos mensuales cada uno. Las indemnizaciones representarán un costo significativo para la empresa, aseguró Sola.
ATA ganó la licitación del servicio para Pascua Lama por un monto muy importante, que Sola dijo que debe mantener en confidencialidad, pero que representa un volumen considerable dentro de la estructura financiera de la empresa, que hizo además varias inversiones en infraestructura especial para Pascua Lama (ver aparte). No obstante, aseguró que ATA seguirá trabajando en San Juan y que están aplicando estrategias para reubicar su mano de obra en otros proyectos locales donde están instalados e incluso fuera de la provincia, donde la firma maneja el servicio en hoteles de turismo social, por ejemplo en Chapadmalal. Pero siempre sabiendo que será imposible reubicarlos a todos.
En Lama, ATA tuvo un pico de 1.100 empleados hasta hace dos meses, su caudal humano más cuantioso. La empresa, además, tiene 200 trabajadores en otros proyectos como la mina Gualcamayo, el dique Punta Negra, el Parque Industrial de Albardón y en emprendimientos propios como Cepas Sanjuaninas y la planta de tratamiento de alimentos que funciona en Pocito, inaugurada por Cristina Fernández en 2012.
Sola aseguró que en el último semestre ha tenido gran cantidad de reuniones con Barrick y que siguen negociando, sin muchas certezas. El empresario agregó que un factor decisivo será la visita del CEO de la multinacional a la Argentina, a quien esperan antes de fin de año y que traiga buenas noticias. También hay expectativas con la ley de compre sanjuanino (ver aparte).





