-En economía, más que en cualquier otra actividad humana, se entiende que la realidad es la que es y no la que debería ser. Esto último queda para la política, cambiar las cosas que, se cree, no están bien. Mientras, el mundo de los negocios debe seguir, para lo cual es necesario tener en cuenta las condiciones y variables que hay y no aquellas que nos gustaría que hubiera. Un buen hombre de negocios busca siempre oportunidades dentro de las condiciones que marca la política, porque si bien queda el espacio del lobby, la política no es lo suyo. A eso se llama adaptación, también inteligencia o flexibilidad. Argentina tiene desde que se puede recordar para los actualmente vivos, una economía fuertemente regulada. Por los unos y los otros. Culturalmente hemos acunado la creencia de que podemos variar leyes que otros respetan como inalterables. No resulta eficiente manejarse en los negocios desconociendo esta cultura.
domingo 5 de abril 2026





