Están vestidos de rojo y con la cara pintada. Algunas de las nenas llevan vinchas con detalles, mientras que algunos varones llevan sombreros y tienen sus pies cubiertos con colores de tela vegetal. No superan los 15 años y mientras esperan su turno para la gran presentación, juegan, se divierten y disfrutan de ser niños. Ellos forman parte de la “Tribu de la Abuela”, la murga infantil del Barrio Felipe Cobos que conquista al pueblo caucetero.
Marta Becerra es quien está a cargo del grupo. Hace un año, junto a otras vecinas del barrio, pensaron que sería una buena idea crear una murga para que los más pequeños tuvieran algo que hacer durante el verano. Fue así como tomó la posta, y junto con Esther Malla, quien se puso al hombro el armado de los trajes, llevaron adelante “La Tribu”.
“Los mismos niños le pusieron el nombre ´La Tribu de la Abuela´, porque como soy la más grande me adoptaron así”, comenta Marta entre risas. Si bien ella y Esther son quienes están delante de la organización del grupo, son el apoyo de las familias del barrio caucetero la tarea sería casi imposible.
Marta comenta que la primera participación la hicieron en Pie de Palo, junto a otras comparsas y murgas barriales. Luego quisieron armar un corso, este verano, en el barrio donde viven, pero lamentablemente la logística las superaba.
Pero el destino les dio la revancha, y los más pequeños pudieron demostrar sus talento y destreza durante el cierre de las Nochecitas Cauceteras, que se realizó el domingo 3 de marzo, donde fueron el número de apertura.
“Nos gusta poder compartir con los niños y las niñas. Es un grupo de alrededor de 30 chicos, de entre uno año hasta los 15, que van y vienen, pero les gusta participar y se divierten mucho haciéndolo, y nosotros acompañándolos”, reflexiona Marta.