En cada rincón de San Juan hay un sinfín de protagonistas, cuyas historias narran dedicación, pasiones, vocación y amor por lo que hacen. Gabriela Toro es uno de los casos, donde, en la tranquilidad que ofrece Calingasta, encontró el tiempo y espacio para poder vivir combinando su pasión por el tejido y su vocación por enseñar.
Gabriela es oriunda de Rivadavia, pero por cosas del destino, hace 24 años se instaló en la Villa Calingasta, donde convive con su esposo e hijos. De profesión veterinaria, comenta a Tiempo de San Juan que hace dos años cerro la clínica para animales, pero no ha perdido el contacto con sus conocimientos.
“Trabajo en la docencia. Doy clases en una escuela con orientación agraria, por lo que continúo en contacto con los animales. En mis tiempos libres, como catarsis y cable a tierra, hago tejido”, comenta entre risas.
Señala que no solo viene de familia tejedora, sino que apuesta aprendió a tejer antes de caminar. “Me enseñó mi abuela”, comenta, y agrega que es la única que vende sus artesanías. Las mismas reflejan la dedicación y pasión que tiene Gabriela por lo que puede hacer con la lana. Dato no menor, ella hace su propio hilado.
De espíritu inquieto, sus trabajos no solo presentan la característica de ser originales y creativos, sino que además teje con el hilado que hace en su propia rueca. La particularidad de los colores es que lo hace con tinte natural, de las plantas que regala la naturaleza calingastina.
En el emprendimiento “Toro en mi rodeo”, nombre que eligió Gabriela, participa sin querer toda la familia. “Soy como San Cayetano, veo a alguien quieto y ya le estoy dando trabajo”, indica entre risas. Señala que su hija teje algunas piezas, su marido le da una mano al igual que su hijo con las artesanías en madera y hasta a la nuera la engancha si la ve libre.
Su participación es de asistencia perfecta en las ferias departamentales, donde sus stands convocan gran cantidad de curiosos que se sienten atraídos por las maravillas que ofrece. Además, ha estado en más de una oportunidad en la Feria Internacional de las Artesanías, como integrante de la comunidad calingastina.
Sus conocimientos compartidos en forma de libro, primer premio en un concurso provincial
Dentro del ámbito educativo, Gabriela comparte que el año pasado se aventuraron junto a uno de los cursos donde enseña en la confección de un libro que guardara en su interior la riqueza de las plantas.
Comenta que en el armado participaron 19 alumnos de 16 años del Colegio Secundario de Tamberías. El material, que lleva el nombre de “Más que yuyos” consiste en una recopilación de distintas plantas, sus características naturales, cómo se usaban en la antigüedad, sus usos medicinales como también la fórmula necesaria para obtener el tinte natural de cada planta.
“A donde voy llevo el libro, porque es un orgullo para los chicos. Lamentablemente nos dieron pocos ejemplares, no todos los chicos pueden tener su libro, pero tenemos la esperanza de poder conseguir el apoyo necesario para hacer más ejemplares y que llegue a toda la provincia”, indicó.
El libro “Más que yuyos” se quedó con el primer lugar de la categoría Ensayo del Concurso literario San Juan Escribe 2023 “Jorge Leónidas Escudero”, organizado por la Cámara de Diputados de San Juan.