Este miércoles
dos chicos se asomaron a las ventanas de la casa 29 de la Manzana I del barrio
Justo Castro I y confirmaron lo peor. José Palacios estaba muerto. Antes, sus
vecinos ya estaban alarmados con el olor nauseabundo que salía de la vivienda pero nunca imaginaron tan fatal desenlace.
Según la policía,
Palacios podría haber llevado hasta una semana muerto. El hombre había menguado
sus actividades desde que un accidente cerebro vascular lo dejara parcialmente
inmovilizado. Sin embargo su espíritu se había mantenido fortalecido por sus
actividades sociales y solidarias. El periodista era un reconocido fanático del Club Atlético Independiente.
En cuanto a su
quehacer profesional, Palacios trabajó durante años como periodista deportivo
en diferentes medios de la ciudad de Caucete. Además, era por todos conocida su
afición al handball, deporte que practicó desde la infancia, llegando incluso a
ser parte del equipo del Club Centro Impulso que resultara campeón del Torneo
de la Asociación Sanjuanina de Handball, año 1976.
Le sobrevive su hijo, Ignacio Nahuel Palacios.