El mismo día en que la delegación sanjuanina debía viajar a Córdoba, los ciclistas fueron notificados de que no había fondos y que debían afrontar por su cuenta traslado, estadía y alimentación. Detrás, asoman desmanejos administrativos en la Federación Ciclista que dejaron a la delegación local sin respaldo económico a horas de la competencia.