Héctor Castro es una vieja gloria de la institución de Calingasta que recuerda sus jugadas como si hubieran sido ayer. Talento que representó al departamento en sus años mozos, sigue ligado a la pelota. Y, es que pese al paso del tiempo y de que el fútbol hoy sea otra cosa, hay algo que nunca cambia y esa es su pasión por el club de sus amores, que lo mantiene firme al costado de la cancha.