La fiscalía había buscado que se le responsabilice el delito de tentativa de femicidio, entre otros delitos. Este fallo fue dividido (2 a 1), es decir que hubo discrepancia de opiniones en el tribunal colegiado. El acusado había dicho en sus últimas palabras “Las cosas no son como se dicen”. La defensa de él siempre fue decir que no tuvo intención de matarla.