VOCACIÓN DOCENTE

Quién es Noelia, la maestra caucetera que conmovió a San Juan por su vocación

Con un celular que compró en cuotas, Noelia se las arregla para tomar lección y dar clases a sus alumnos de cuarto grado de la Escuela Normal Superior Manuel Belgrano. "Mi situación refleja la de muchas docentes", aseguró.
jueves, 3 de junio de 2021 · 22:04

Sentada en una sillita de plástico, con una tela que colocó a modo de pizarrón y un mapa de América Latina que ella mismo hizo con cartulina, Noelia Figueroa fue captada por su marido que, admirado, observaba a su mujer tomar lección con un amor y una dulzura que traspasan la pantalla. 

Es que con una mano, Noelia sostenía el celular para filmarse y con la otra señalaba en el mapa mientras uno de sus alumnos de cuatro grado rendía el examen. Ese teléfono, que Noelia hoy usa para poder cumplir con su trabajo en la Escuela Normal Superior Belgrano, es uno que tuvo que comprar en cuotas porque "el otro era muy viejito y se me llenaba la memoria muy rápido con todo lo que me mandaban los chicos", cuenta entre risas y agrega "todavía lo estoy pagando". 

En la casa de Noelia, en el Lotes de Álvarez, en Caucete, vive con sus dos hijos de 12 y 14 años y su marido Pablo, que trabaja como albañil. 

La joven viene de una familia muy humilde y trabajadora del departamento que se dedicó siempre a la cosecha, por eso sabe, lo que es pasar necesidades y entiende que a veces "hay chicos que no se pueden conectar y yo no se los exijo, después les mando el audio con la tarea". 

A veces las video llamadas son de a siete alumnos, "cuando hay que explicar algún tema" y otras se toma el trabajo de comunicarse con ellos uno por uno. "Hablamos un poco de la tarea y también de otras cosas porque los chicos quieren conversar y te cuentan cosas y yo los escucho", relata. 

La maestra vive en una zona rural y alejada, inclusive, del centro de Caucete, por eso para ir a dar clases presenciales suele tomarse dos micros y así llega hasta la escuela donde trabaja, en Concepción. 

Yo siempre quise ser maestra pero no podía porque la situación de mi infancia no ayudaba porque siempre hemos trabajado en la cosecha.

Noelia se casó muy joven y tuvo a sus dos hijos, después de eso, ella reconoce que su marido la apoyó mucho y que "cuidaba a los niños para que yo pudiera estudiar".

"Él me filmó y me etiquetó a mí y a mi cuñada porque quería hacerlo y después mi seño de residencia escribió todo lo demás y lo empezó a compartir, así como que se fue agrandando todo", comenta.

Con el celular de ella se trabaja y con el de su marido, sus dos hijos hacen la tarea. "Teníamos una compu pero se rompió y estamos juntando plata hasta que podamos arreglarla", asegura la joven y agrega "esta no es mi situación nada más, sino que refleja la de muchos docentes que están igual o peor, haciendo lo que pueden con lo que tienen".

En las tardes Noelia da clases en la escuela Belgrano, por las mañanas es DAI y los sábados es tutora, todo para poder mantener a su familia, junto al sueldo de su marido como albañil. 

"Puse Internet el año pasado para poder trabajar pero anda más o menos, así que siempre tengo que tener crédito para que no se corte la llamada y los chicos entiendan todo", explica. 

La seño Noelia ya tiene una dosis de la vacuna y está lista para volver a trabajar cuando la convoque la escuela. 

Creo que todos los docentes damos lo mejor y es algo que se tiene que valorar. 

Comentarios