Una de las confiterías más importantes de San Juan es Freud. El café que nunca duerme está cerrado desde que arrancó la cuarentena, desde que se permitió la venta al paso los propietarios decidieron no adherirse a esta modalidad y continúan con las persianas bajas. El tema del día entre los empresarios céntricos era el posible cierre del lugar. Ante el fuerte rumor, Tiempo de San Juan charló con uno de los propietarios de la confitería quien dijo que es prematuro hablar de cierre pero que evalúan muchas alternativas.
"No sabemos si vamos a cerrar. Ahora hasta fin de año no veo posibilidades de reactivación, la gente con el coronavirus no va a querer ir a un café, le va a costar mucho estar en contacto social. No veo muchas chances de abrir en el 2020. Estamos viendo qué hacer con mi socio", indicó Alfredo Doufur uno de los dueños de Freud.

El local en el que funciona Freud es de sus propios dueños. "Tenemos eso a nuestro favor, nuestros hijos se dedican a otros rubros y no están interesados en continuar con el rubro. Veremos, pero estamos evaluando la posibilidad de vender la llave el local para que siga funcionando una confitería", dijo.

Para el propietario de Freud, el negocio de los cafés en el centro ya no es lo mismo que antes. "La competencia es muy desleal, no tienen los mozos suficientes ni preparados, venden a precios que no tienen nada que ver con la realidad. Nadie se pone de acuerdo, es distinto, cambió el negocio", explicó.