El praliné es un clásico para varios sanjuaninos que esperan el colectivo que los lleva a su casa o de aquellos que tienen que hacer algún trámite y quieren recorrer las calles degustando un golosina de bajo costo. Este miércoles volvieron a verse en las calles del microcentro local varios vendedores del rubro y en la gente hubo un gran apoyo en la adquisición del producto hecho con maní y azúcar.
"Son días difíciles, nos cuesta generar dinero y con la suspensión de todas las actividades a nosotros nos costó mucho más llevar el pan a la casa. Por suerte hemos podido volver a la venta y la gente está respondiendo del todo bien", afirmó una vendedora que habló con este diario.

"Los precios siguen siendo los mismos, tratamos de mantenerlos porque sino no vendes nada. Y así mismo estamos cuidando todas las medidas sanitarias que nos piden para poder llevar plata a nuestra casa", sostuvo otro vendedor que habitualmente se encuentra en calle Libertador, donde las paradas de colectivos son muchas y la espera a veces despierta el apetito o el antojo de algo rico y barato.