El Cuerpo de Voluntarios del Hospital de Niños Juan Carlos Navarro llevó adelante una tarea excepcional poniéndole color y vida a las paredes donde funciona el Servicio de Pediatría del nosocomio, que no tardó en agradecer de forma pública el trabajo a través de las redes sociales.
Con una ambientación con murales infantiles en las tres salas de internación pediátrica, el grupo de colaboradores convirtió el espacio en un lugar más agradable para los pequeños que deben permanecer internados.
Con el objetivo de que sus difíciles experiencias resulten más llevaderas, las instalaciones del hospital se volvieron - además de confortable- coloridas y amigables para los niños.