Hace cuatro años que un equipo de profesionales pone cuerpo y alma para darles contención a chicos en riesgo de caer en las drogas o ya adictos, en una de las zonas más vulnerables de Rawson y de San Juan, en el corazón de lo que era un camping y ahora es un complejo único en la provincia, que integra labor social contra las adicciones y un polo de desarrollo de trabajo por cooperativas.
Hoy, con la inauguración de la remodelación del predio que era el camping de Foecyt, en San Miguel y Superiora, ahora convertido en este centro desarrollador de la Municipalidad de Rawson, se descubrió el loable trabajo de un grupo integrado por trabajadores sociales, psicólogos y talleristas, estos últimos, referentes barriales autoconvocados de los barrios reubicados por la erradicación de villas para cambiar su realidad. Alejandra Manrique, coordinadora del Dispositivo Integral de Abordaje Territorial, contó que abordan casos de consumo problemático de sustancias y de derechos vulnerados de la comunidad.

Estos profesionales salen al territorio, trabajan asistencia y prevención y tratamientos ambulatorios, en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Humano en los casos más complejos. En este momento tienen 118 familias abordadas y asisten 82 chicos a los talleres de fútbol, zumba, hockey, rap, murga, hip hop. Además hay artesanías para las madres y reciclado y apoyo escolar para niños.
“Los talleristas se capacitaron y son vecinos del barrio, están acompañados de profesionales en el área social y psicología. Atendemos todo Rawson y en particular tratamos una zona bastante grande que es la Zona Oeste donde hay 14 barrios y ahora se agregó Valle Grande con mil viviendas. La idea es que a medida que se vayan creando instalaciones vayamos sumando cooperativas de trabajo”, explicó la profesional.
Manrique habló de la estigmatización de la gente de los barrios que rodean al complejo con remodelación recién inaugurada, una zona rural que se fue poblando sobre todo a partir del plan de erradicación de villas. “Son zonas donde las problemáticas que surgieron en el primer momento fueron reales, fueron barrios donde si bien se solucionaba un problema muy importante que era la vivienda, fueron como sacados de sus zonas, donde la gente se quedó sin trabajo, escuela o centro de salud, pero eso ya está solucionado ahora”.
El alcohol, enemigo de los pibes de 13
Los consumos que mayormente tratan en el Dispositivo de Abordaje Integral y Territorial de Rawson son los de alcohol y tabaco, seguidos por otras sustancias principalmente marihuana, dijo Manrique, en el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas.
“Para poder abordar las problemáticas de consumo hay que tener en cuenta que hay otra serie de situaciones para resolver el consumo, que consideramos que es un síntoma porque los problemas surgen de otros lugares como que no asisten a la escuela, viven en hacinamiento, no tienen ingreso digno para sustentar necesidades básicas y la venta de droga en los barrios, por eso es importante el abordaje territorial que hacemos”, analizó la profesional. El consumo de alcohol se da desde los 13 años y eso preocupa. También hay consumo alto de marihuana y pastillas con mezclas peligrosas.
La coyuntura económica actual agudiza el problema de drogas. “Encontramos situaciones de mucha pobreza, donde se encuentran muchos chicos que no consiguen trabajo y pasan muchas horas en sus casas, eso no ayuda en los problemas de consumo”, concluyó Manrique.
Metales y adoquines, salvadores
Cóndor Andino y Cruzando Límites son dos nombres importantes para una treintena de familias rawsinas que paran la olla todos los días gracias al trabajo en cooperativas que desarrollan en el centro del ex camping Foecyt. Allí utilizan unos galpones y ambos grupos de trabajo hacen metalurgia, en el primer caso, y blocks y adoquines en el segundo.

Víctor Pérez contó la experiencia de la cooperativa Cóndor Andino, que da trabajo a 12 familias: