Son horas movidas para la comunidad católica, luego de que ayer martes por la tarde se diera a conocer la noticia de que el prestigioso colegio Cardenal Newman separara de sus tareas pastorales al Fray Luis Lenzi por inconducta con los alumnos de dicho establecimiento.
Antecedentes de sacerdotes que levantaron polvareda en San Juan
A raíz de esto, Tiempo de San Juan hizo un relevamiento de los casos más polémicos en San Juan que involucraron a sacerdotes.
Mario Napoleón Sasso
El cura sanjuanino Mario Napoleón Sasso fue condenado en el 2007 por el Tribunal Oral Criminal Nº 1 de San Isidro (Bs.As.), a 17 años de prisión por haber abusado sexualmente de cinco niñas, entre 2002 y 2003, cuando era párroco de la capilla San Manuel en el barrio La Lonja, de Pilar.
Durante el juicio contra el cura se probó el encubrimiento por parte de dos sacerdotes colegas de Sasso, quienes fueron procesados, y también que algunos miembros del Obispado de Zárate-Campana conocían sus antecedentes pedófilos y las recomendaciones para que no trabajara con menores.
A pedido de Distéfano, en 1995 Sasso fue internado en una institución llamada Domus Mariae (Casa de María), “una especie de casa de rehabilitación destinada a curas en crisis, cuya sede estaba en la localidad de Tortuguitas. Bajo el rótulo de ‘crisis’, allí hospedaban a los sacerdotes degenerados y dictaban y diagnosticaban sus propios estándares de tratamiento.
Entrevistado por una psicóloga y un médico, Sasso admitió que tenía inclinaciones con los niños, aunque aclaró nunca había hecho nada. Se dice que el sacerdote había abandonado el tratamiento médico y que sería capaz de recuperarse. Sólo siete años bastaron para confirmar que Sasso no sería capaz.
Raúl De los Ríos
En abril de 2012 se conoció que el párroco de la Santísima Trinidad, Raúl de los Ríos, borracho, había embestido con su coche a dos autos estacionados. Con una elevada cantidad de alcohol en sangre, el cura con su Renault Sandero, tras el choque, fue demorado por la Policía en medio de un escándalo por los insultos que propinó a los uniformados y a la prensa que asistió al incidente. El caso estremeció al Arzobispado, que nunca antes había registrado una conducta similar en la curia. En vista a la repercusión del caso, licenciaron a De los Ríos por una semana de sus funciones y debió asumir el costo de los daños y enfrentar el proceso civil.
Walter Cena
En julio del 2014 la comunidad de San Francisco, en Capital, se vio estremecida por el traslado de fray Walter Cena. Sus seguidores se movilizaron para que no se vaya, pero el sacerdote había pedido alejarse de San Juan, justo en medio de un caso escandaloso de una chica –alumna del Colegio- vejada por un grupo de 14 jóvenes, situación con la cual el padre se había comprometido personalmente. A principios de agosto dio su última misa, en medio de lágrimas y abrazos de los feligreses que lo vieron partir a Salta. Días después, el franciscano rompió el silencio: "Yo renuncio a partir del cansancio frente a ciertas dificultades que se venían dando en una parte de la comunidad. Mi renuncia fue un modo violento, extorsivo, de pedir un cambio frente a la no escucha sentida”, explicó vía mail a este medio.