Nara Olmos Aguirre fue noticia días atrás por salir a la luz su condición de inspiradora de la movida solidaria #CorroConVos. Pero ahora, lamentablemente, asoma como protagonista de una realidad que padecen muchas personas con capacidades especiales: no contar con rampas de acceso. Una circunstancia que en el caso de esta pequeña de 7 años se presenta en la escuela cercana a su casa y que la obliga a tener que desplazarse a otro departamento, 4 colectivos y 3 horas diarias mediante, para cumplir con las clases.
Nara, según rezan las notas de su libreta y certifica Carolina, su madre, es una muy buena alumna a la que le gusta mucho estudiar y sumar conocimientos día a día. Su incapacidad es solo motriz producto de la mielomeningocele –enfermedad congénita- con la que nació, pero sus aptitudes intelectuales son normales por lo que puede asistir a cualquier centro educativo convencional.
Esa fue la intención de su mamá, pero grande fue su sorpresa cuando se dio cuenta que no había rampa de acceso y más aún cuando desde el centro educativo le dijeron que debía contar con una DAI –docente auxiliar integrador-.
"Ella es una excelente alumna, ella está para ir a una escuela normal cerca de casa, pero no la quieren integrar. No la aceptan por la silla de ruedas. No tiene rampa, no tiene nada para poder facilitarle su ingreso”, comentó Carolina haciendo referencia a la Escuela ‘Werfield Salinas’, ubicada en calle Necochea entre Benavídez y Oro.
Prosiguiendo con su voz denunciante, la mamá de Nara dijo que en la escuela "me piden DAI, pero ella no necesita DAI porque ella se maneja sola. Ante esta situación todos me decían que la llevara a la Escuela Martina Chapanay, pero en el gabinete central me dijeron que no, que eso era para chicos con discapacidades mentales”. Ante tal panorama, defendiendo siempre el mejor crecimiento para su pequeña, Carolina la lleva a la Escuela Ramón Peñafort de Rawson, lo que le representa 4 colectivos y cerca de tres horas diarias solamente para el traslado.
"Ella está contenta allí porque ya tiene sus amiguitos, pero para mí sería mucho más cómodo poder mandarla más cerca de casa. Allá está con chicos que también tienen problemitas motrices, pero tanto que se habla de integración, Nara no puede ir a un colegio normal porque no tiene rampas”, apuntó Carolina.