¿Otro Ischigualasto?

Buscan proteger el nuevo paraíso de los dinosaurios

Se trata del yacimiento de Balde de Leyes, Caucete, un reservorio paleontológico que ya asombra con sus hallazgos. Se estudia desde 2001 y ahora avanzan en un proyecto de ley para declararlo bien patrimonial natural de la Provincia. Por Miriam Walter.
viernes, 27 de mayo de 2016 · 08:28
En Caucete, cerca de la localidad de Balde de Leyes, hay un nuevo paraíso de los dinosaurios con un potencial científico y turístico ilimitado, al nivel de Ischigualasto. La zona, de varios miles de hectáreas, se estudia  desde hace 15 años y ya lanzó revolucionarios hallazgos paleontológicos a nivel mundial pero ahora por primera vez se avanza en la declaración de este yacimiento como como bien integrante del patrimonio cultural y natural de la Provincia.

 Este es el primer paso para custodiar estatalmente este yacimiento importante, que está en terrenos privados y que no descartan que pueda convertirse en un futuro parque de fascinación internacional, como  es el Valle  de la Luna. "El valor paleontológico que tiene Balde de Leyes puede ser tan importante como el de Ischigualasto. Yo he hablado en su momento con el Gobierno, que está ayudando en las exploraciones, de que esto puede abrir un sinfín de posibilidades”, dijo Ricardo Martínez, jefe de división Paleontología de Vertebrados del el Instituto y Museo de Ciencias Naturales de la UNSJ.

Esta institución está trabajando en el lugar desde 2001, pero los descubrimientos importantes recién llegaron de 2014 en adelante. Desde entonces se han rescatado alrededor de 300 especímenes, entre animales completos o partes de un animal.

"Lo que hemos encontrado es una fauna nueva, no es un solo dinosaurio, sino toda un fauna que era desconocida hasta ahora en el mundo, de aproximadamente 200 millones de años. Incluye dinosaurios carnívoros, dinosaurios herbívoros, tortugas, reptiles voladores, antecesores de los cocodrilos, antecesores de los mamíferos. Es muy variada la fauna. Son todas especies nuevas y desconocidas hasta ahora”, analizó Martínez.
En 2012 se encontró el primer gran yacimiento y después se ahondó en las investigaciones. "Encontrar una fauna nueva es muy significativo y sobre todo de esta edad porque es una fauna que no estaba registrada ni en San Juan ni en toda Sudamérica, estamos encontrando una fauna preservada”, aseguró el investigador.

Uno de los "bichos” estelares de esta expedición es un  pterosaurio, o dino volador, que "sería el primer hallazgo en el Hemisferio Sur de este tipo de animales del Triásico, lo que pone en duda todo lo que se conocía hasta el momento de este grupo en el mundo, porque se pensaba que eran originarios del Hemisferio Norte y de ambientes litorales. En San Juan se encontró este espécimen de la misma antigüedad y en ambiente continental”, explicó  el especialista.

"También se halló un animal que se llama tecodonte y pudimos demostrar que se generó ese grupo 60 millones de años antes de lo que se pensaba, un grupo que fue muy común en el Mesozoico pero que actualmente solo un representante de la especie vive en el mundo que es la tuatara de Nueva Zelanda”, valoró Martínez.  Los resultados de esta investigación sanjuanina, por su importancia, llegaron a publicarse en Londres. 

La diferencia del yacimiento de Balde de Leyes con el de Ischigualasto es la edad. En Ischigualasto hay fauna que tiene una edad de 230 millones de años, en Ischigualasto-Los Colorados hay una de 213 millones de años, y la fauna de Balde de Leyes no se conoce aún con precisión pero se calcula que data de 205 millones de años. "Ese intervalo no lo teníamos representado, entonces podemos saber más cómo fue la evolución. En el Triásico tuvimos una extinción muy grande de animales, entonces esto muestra poco antes de la extinción cómo era la fauna”, detalló Martínez. 

Entre los hallazgos de Balde de Leyes hay animales medianos y pequeños que son antecesores de los mamíferos del tamaño de un ratón. En este momento no hay ninguno expuesto, muchos de ellos están en preparación, y la idea es en poco tiempo poder mostrarlos en la nueva exhibición del Museo de Ciencias Naturales de la UNSJ, con una sala exclusiva para ellos, relativa a la zona que los investigadores denominan Quebrada del Puma. Será la primera vez que verán la luz estos descubrimientos, muchos de los cuales aún no han sido objeto de publicaciones. Se abre toda una biblioteca nueva con estos bichitos, de hecho, la mayoría aún no tiene nombre.

En Balde de Leyes está trabajando un grupo de alrededor de 12 personas, entre técnicos, estudiantes e investigadores. No se puede precisar qué extensión tiene el yacimiento, porque se van registrando "afloramientos” en diferentes áreas y recién se está en la etapa de exploración. 

La protección, por ley

"He expresado al Gobierno que San Juan no sea conocida solo por una piedra preciosa, que es Ischigualasto, sino que esto es como un collar donde se puede armar una especie de camino de los dinosaurios en San Juan, que va uniendo sitios de dinosaurios que son muy importantes a nivel internacional. Tenemos la zona de Ischigualasto, con los dinosaurios más viejos, la zona de Balde de Leyes con los animales de otra edad, luego tenemos el yacimiento de Mogna que es del Jurásico Inferior de alrededor de 190 millones de años y por último del Cretáceo que lo tenemos en Huaco”, enumeró Martínez. 

Balde de Leyes se trata de un yacimiento de miles de hectáreas que son de propiedad privada. "Nosotros tenemos muy buena relación con los dueños, de hecho llegamos al lugar por el dato que nos pasó uno de los vecinos, me dijo que una hermana de él había encontrado un hueso enterrado y ahí empezamos a ir en 2001. Es una área de muy difícil acceso que fuimos explorando de a poco”, aseguró Martínez.

Según fuentes de la  Secretaría de Infraestructura y Patrimonio Natural y Turístico dependiente del Ministerio de Turismo, ya se ha generado en esa repartición el pedido para que el sitio sea declarado por ley como "bien integrante del patrimonio cultural y natural de la Provincia”. Aun no se presenta a la Legislatura, pero está en los pasos previos en el Poder Ejecutivo, con la idea que sea este año el envío, el tratamiento y la aprobación de la iniciativa, dijeron las fuentes.

Hoy el Instituto de Ciencias Naturales tiene una autorización para hacer los estudios en tierra privada. La declaración servirá para contar con herramientas legales para poder proteger la zona. No se trata de una expropiación. Es una protección que es necesaria porque se trata de patrimonio de interés provincial. Una vez que se cuente con esta norma, la autoridad de aplicación podrá evaluar y autorizar quién entra y quién no, es decir, manejará los accesos la Secretaría de Infraestructura y Patrimonio Natural y Turístico dependiente del Ministerio de Turismo, dijeron las fuentes. Luego de esta declaración, según Martínez, el paso siguiente debería ser nombrar a alguien que esté al cuidado de la zona.  

Galería de fotos

Comentarios