Un lector de Tiempo de San Juan, de quien diremos que se llama a Juan y su apellido empieza con M y recuerda a uno de los hombres ilustres que ha dado la provincia a la función gubernamental, nos acercó por el número de Whatsapp que tiene este medio la imagen que ilustra este artículo.
Nos contó que le llamó la atención la venta que ofrece un local en ciernes en pleno centro de la ciudad capital. Le llamó la atención cómo cambian los tiempos y cómo lo que antes era sinónimo de estafa ahora, con el advenimiento de la tecnología, se convierte en la más cruda realidad.
Claro, antes usábamos los buzones de la calle para enviar cartas. Ahora está Internet para todos estos menesteres y más. Por tanto, tal cual como se puede deducir, se vende un buzón, y no es el cuento del tío. Se vende por Rivadavia, antes de llegar a Entre Ríos. En el local funcionó durante años una librería, pero ya no más.