Uno de los edificios emblemáticos de la ciudad de San Juan es la oficina central de OSSE, que tiene características típicas del movimiento moderno arquitectónico y un diseño particular que sobresale en la zona. En este Día Mundial del Agua, su historia tiene relevancia al ser la sede central de la empresa encargada de distribuir y potabilizar el recurso hídrico de la provincia.
El gigante azul de la Ignacio de la Roza: los secretos detrás del edificio de OSSE
Las oficinas centrales de la empresa de distribución de agua de San Juan es un referente arquitectónico del movimiento moderna. En su momento tenía a la planta baja descubierta para conectar la avenida Ignacio de la Roza y la calle Mitre, peor luego sufrió transformaciones.
Cuando la gente camina por las veredas sanjuaninas, muchas veces no presta atención a la belleza de las edificaciones ni al valor de sus características peculiares. En este sentido, la sede central de OSSE fue una de las construcciones representativas que se levantaron posterior al terremoto y que le dieron (junto a otras obras) una impronta moderna a San Juan con rasgos monumentales.
Según una investigación de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la Universidad Nacional de San Juan, el edificio fue construido entre 1957 y 1962, y diseñado por los arquitectos M. Bivart y M. Casale. El informe detalla que el proyecto originario comprendía que una parte de la planta baja se reservara para la circulación peatonal, permitiendo la comunicación de la Avda. José I. de la Roza con la calle Mitre. En esta planta, además, se disponían accesos diferenciados para el público y el personal, delimitados por sendos cerramientos. Sin embargo, más adelante ese sector fue cerrado e incorporado funcionalmente al edificio.
La fachada tiene un diseño adaptado al sol sanjuanino, tan característico de la región. La indagación de la casa de altos estudios indicó que la planta baja está delimitada al norte y al sur por cerramientos vidriados, que se ubican exentos de las columnas. En las plantas superiores, al norte destaca una pantalla revestida con venecita azul y perforaciones cuadradas dispuestas sin considerar los usos interiores. Al sur, un cerramiento vidriado con carpintería modulada se desarrolla en toda la extensión. Al este y al oeste, las fachadas tienen igual tratamiento, con aberturas protegidas por parasoles verticales metálicos.
El documento detalla que las columnas estructurales de sección circular de esta obra, independientes de cerramientos y particiones, evocan la arquitectura lecorbusieriana. Los profesionales de la UNSJ destacaron que esta solución de diseño constituyó una innovación tecnológica y espacial para aquellos años en San Juan. Sin embargo, el terremoto de 1977 demostró la vulnerabilidad de los edificios con este tipo de resolución y obligó al refuerzo de este sistema estructural con tabiques de hormigón armado, dispuestos en ambos sentidos.
El edificio de OSSE es un referente arquitectónico del Movimiento Moderno en San Juan debido a los materiales utilizados para su construcción, las amplias superficies vidriadas de la fachada y su flexibilidad funcional.
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