BIENESTAR FENG SHUI

Armonización de la casa según el chi (energía)

viernes, 11 de noviembre de 2011 · 20:23

Según Lilian Too, "el aliento cósmico o energía Chi, infunde vida en todas las cosas. En los últimos años, el mundo ha empezado a reconocer la existencia de esta potente fuerza de vida, y las personas están empezando a reconocer la energía espacial y humana de diferentes maneras innovadoras e inéditas".

Se debe lograr el equilibrio de las energías de la casa, es decir que éstas sean de carácter suave, relajante y ondulado. Para ello, según los profesionales del Feng Shui, los objetos y muebles de la casa deben estar ubicados de manera que permitan el flujo natural de la energía, ya que a veces puede ocurrir que la energía se bloquee y se quede estancada y otras es tan ágil que es hostil y destructiva.

Todo está relacionado con lo que sucede en la vida de los que la habitan, de sus éxitos o fracasos.

Lo primero a observar es dónde se concentran los integrantes de la familia. Ese lugar, seguro, es el de mayor energía. Si hay algunos lugares de la casa que no atraen la atención o cuesta permanecer en ellos, seguramente será porque están cargados negativamente y la energía no circula libremente. Lo primero que se debe hacer es limpiar ese lugar, ordenarlo, airear y dejar entrar el sol. Se debe tirar lo que no sirve o no se usa, o darlo a quienes les haga falta.

Además se debe reunir a la familia en el centro de la casa y desde allí la energía de la familia se expanderá al resto de la casa, contrarrestando lo negativo. En esa habitación desolada, adonde las energías se estancaron y para contrarrestar los bloqueos energéticos, instalar luces brillantes y dar una buena mano de pintura. Se deberá revitalizar el Chi, utilizando los 5 elementos: fuego, agua, madera, metal y tierra.

*Estimular la acumulación de "chi yang (positivo)” en el hogar es muy bueno. Para ello, se deben emplear colores, música, niños, luces, agua y sonidos. En las casas donde hay abundante luz y alegría el "chi yang" se nota enseguida en la actitud de sus ocupantes, que se sienten bien, equilibrados y con ganas de vivir.

*En una casa de buen "chi", no se amontonan cosas en desuso, diarios viejos o elementos rotos. Al contrario, hay orden y lo que no sirve pasa a otras personas que las necesitan o simplemente se sacan con los residuos diarios. La energía en la casa debe estar en constante movimiento.

*El equilibrio emocional de las personas que habitan la casa es muy importante, ya que su energía se transmite no sólo a los objetos que toca, sino que impregna paredes y cortinas. Esto se debe tener presente a la hora de pretender una "casa buena onda".

*Después de vivencias terribles y traumáticas, como la de un robo, accidente o muerte de alguien en la casa, se deben realizar rituales para hacer la descarga del chi negativo y normalizar las energías, creando un ambiente positivo con mayor cantidad de luz del sol y también artificial por la noche. Se debe sahumar con esencias purificantes y equilibrantes.

Cómo armonizar la casa

La puerta principal debe estar libre de bloqueos
Mientras menos objetos o muebles haya cerca de la puerta de entrada de la casa, que los chinos llaman "la boca de la casa", será mejor. Se debe evitar la acumulación de energía yin (negativa) en vitrinas o armarios colocados cerca de la puerta. El ingreso de la energía yang (positiva), debe estar libre de obstáculos. La energía yang se potencia si se colocan animales en las puertas. En las culturas orientales y occidentales, cada vez se utiliza más la costumbre de insertar leones o pájaros de bronce en la puerta de entrada.

El equilibrio de los cinco elementos
Puede llegar a ser una buena terapia para mejorar la salud y las relaciones, buscar el equilibrio de los cinco elementos: agua, madera, fuego, tierra y metal en las ocho direcciones de la casa: norte, sur, este, oeste, noreste, noroeste, sureste y suroeste.

Con un ser querido
Para mejorar la relación, se debe activar la energía del suroeste del dormitorio. Si es una persona que vive sola con mayor razón, porque esa zona representa el romance, el matrimonio y la felicidad de la familia. También representa la madre, tías mayores y la abuela. Si se activa este lugar mejorará la relación con estas personas. Para potenciar esta esquina, que representa el elemento tierra, hay que colocar cristales naturales, la energía de la montaña y la luz, ya que ésta última representa el fuego y éste produce tierra.

Con compañeros, hermanos o amigos
Para mejorar la relación, se debe hacer lo siguiente: con varones mayores activar el este con plantas, árboles y flores. Con los de la misma edad activar el norte con agua y con los varones menores activar el noreste con una bola de cristal.

Con el jefe
Si se desea mejorar la relación con el jefe, colocar campanillas de cristal en el noroeste. Para lograr suerte con él, la representación de una montaña de metal u oro.

Con las mujeres
Para tener mejor relación con mujeres mayores activar con plantas el sureste. Con las de la misma edad, poner algo rojo en el sur y con las de menor edad, campanillas de metal en el oeste.

Los espejos
Deberán reflejar siempre la luz en lugar de la oscuridad.
Un espejo redondo de metal (bronce) ayuda a cambiar la energía del lugar. Bendecirlo con una plegaria antes de colocarlo en el lugar.
Recordar que los espejos reflejan tanto lo negativo como lo positivo. Si se desea que la gente que ingresa a la casa refleje allí sus energías, debe colocarse enfrente de la puerta de entrada. De este modo se puede evitar que las personas negativas, impregnen de su energía el hogar.
Se debe tener en cuenta que los espejos deben colocarse en lugares adonde no reflejen oscuridades, muebles o cosas, sino más bien espacios llenos de luz.

Las cosas en el desván o sótano
En la mayoría de las casas se conserva la costumbre de que haya un lugar para guardar los "trastos" viejos. Muebles, artefactos o cosas en desuso van a parar ahí, bloqueando la energía del hogar y produciendo malestar a sus ocupantes. En la medida de lo posible desocupar esos lugares, dando esos artículos en desuso a personas necesitadas o simplemente arrojarlos con los residuos.

Mantener la mesa de trabajo ordenada
Es importante saber que si tenemos demasiados objetos, libros o papeles en nuestro escritorio, el avance laboral se verá limitado. El desorden bloquea. Por tal motivo es muy importante vaciar la mesa de trabajo de cosas que no nos son útiles en el momento y dejar sólo lo utilizable. De esa manera se estarán desbloqueando las energías estancadas que impiden el progreso.

Detectar la energía negativa ayuda a crecer
Es importante poder percibir cuando un ambiente está cargado de energías negativas. Nos señala que debemos ponernos a trabajar para liberarlo de ese "chi" que perjudica. La energía negativa es más fácil de percibir que la positiva, ya que las energías negativas hacen que las emociones y los recuerdos negativos afloren a la mente. Se engendra un sentimiento de descontento e insatisfacción. Las personas se ponen irritables, impacientes, enfadadas o deprimidas sin motivo, lloran con melancolía, la vida les parece difícil, aburrida o sin atractivos. A menudo se generan discusiones en el ambiente entre los integrantes del hogar y una molesta situación de incomodidad persigue a todos sus ocupantes. Es muy provechoso poder contrarrestar estos efectos cambiando la energía del lugar, para poder aspirar a una vida feliz y próspera. Abrir puertas y ventanas al amanecer y el atardecer obrará milagros, ya que ingresará por la mañana la fuerza renovadora del sol con su luz y su energía y por la tarde, en el crepúsculo habrá vaciado la casa de malas vibraciones. No es suficiente abrir una puerta, deberán abrirse todas, de ese modo circulará la energía positiva y derribará la negativa. Además cambiar algunos muebles de lugar favorecerá el cambio del chi. Colocar música suave, hornillos con esencias purificantes y tranquilizantes. Mantener todo en orden hará que se recupere la armonía y la felicidad.

Pensamientos....
Cuanto más pensamos en aquéllo que no queremos, mayor será la posibilidad de que lo recibamos. (Louise L. Hay).