Después de más tarde 3 años, echaron de la Policía al agente jachallero que manejaba con más de cuatro veces de alcohol en sangre que lo permitido y que mató con su auto a un anciano en la ciudad de Jáchal. Este efectivo ya había sido condenado por la Justicia a 3 años de prisión en suspenso por esa muerte y ahora recibió otro duro castigo en la fuerza provincial.
Expulsan de la fuerza al policía que manejaba totalmente borracho y mató a un anciano en Jáchal
La sanción se hizo pública esta semana a través de un Decreto Provincial que dejó cesante de las filas policiales al agente Alejandro Miguel Saavedra, de 30 años. Este es el policía que trabajaba en la comisaría de Iglesia y que quitó la vida al anciano Agustín Cruz Luna, de 82 años, la mañana del 6 de marzo de 2019 en la intersección de las calles de 25 de Mayo y General Acha, en la ciudad de Jáchal.
Saavedra conducía un Chevrolet Aveo y lo acompañaban un amigo y su hermano. Fue a las 7 de la mañana, cuando embistió al anciano que circulaba en bicicleta y se dirigía al hospital San José a visitar a su esposa. El choque fue tremendo y el hombre mayor murió en cuestión de minutos. Para mala suerte de la familia, la esposa de Luna falleció al día siguiente.
El agente de Policía estaba muy ebrio. El dosaje, practicado horas después, arrojó que tenía 1,49 gramos por litro de alcohol en sangre. Sin embargo, haciendo cálculo a partir del tiempo transcurrido desde el siniestro hasta el análisis, los peritos establecieron que al momento del accidente esa graduación era de 2,24. O sea, casi cinco veces más de lo permitido por Ley.
A la par de la causa judicial, se le inició un sumario administrativo y el 2 de septiembre de ese año pasaron a Saavedra a situación de pasiva. Es decir que lo separaron de sus funciones de la fuerza. El 29 de marzo de 2021, el juez subrogante Ricardo Orellano de la Segunda Circunscripción de Jáchal condenó a Alejandro Miguel Saavedra a la pena de 3 años de prisión en suspenso –sin cumplimiento efectivo- y 7 años de inhabilitación por el delito de homicidio culposo, doblemente agravado: por conducir a elevada velocidad y por hacerlo en estado de ebriedad.
Este fallo condenatorio fue determinante en el sumario administrativo contra Saavedra dentro de la Subsecretaría de Control de Gestión. Esa causa ahora tuvo resolución. Entre los considerandos, llegaron a la conclusión de que el agente cometió una falta grave, que desprestigió a la institución policial y que era acreedor de una sanción ejemplificadora. Fue así que la Jefatura de Policía y el Poder Ejecutivo provincial dispusieron su cesantía para Saavedra y con esto fue echado de la fuerza.