Una penitenciaria pagó caro el haber caído presa por el supuesto hurto de mercadería en un supermercado de Santa Lucía. Se le inició un sumario administrativo y la terminaron echando de las filas del Servicio Penitenciario Provincial.
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SUSCRIBITEUna penitenciaria pagó caro el haber caído presa por el supuesto hurto de mercadería en un supermercado de Santa Lucía. Se le inició un sumario administrativo y la terminaron echando de las filas del Servicio Penitenciario Provincial.
Así, en el Boletín Oficial de San Juan publicado este miércoles se divulgó el decreto provincial por medio del cual dictaron la cesantía de la sub ayudante de guardia Beatriz Turesso de la fuerza provincial. Esto como consecuencia de la dura sanción que recibió a raíz de un sumario administrativo iniciado en 2017.
Según el informe, la agente penitenciaria fue detenida la noche del 10 de febrero de 2017 después de una persecución. La versión que se desprendió del sumario señala que esta mujer y su pareja fueron al supermercado El Sol de Santa Lucía y supuestamente sustrajeron desodorantes, shampo y crema dental en un bolso y se fueron sin pagar. El dueño salió por detrás gritando que la pareja le acababa de robar.
Una patrulla policial que estaba en las cercanías empezó a seguir al vehículo en el que se marchó Turesso y su pareja. A las cuadras lograron detenerlos. Según un policía de apellido Álvarez, empezaron a entrevistarlos y la mujer se identificó como penitenciaria, a la vez que le exhibió los desodorantes y otras cosas que llevaba en su bolso. El agente también aseguró que mientras realizaban ese operativo, el marido de Turesso puso en marca el rodado y volvieron a darse a la fuga.
Al rato, la pareja se presentó en la Seccional 5ta de Santa Lucía y se puso a disposición, pero negó el hurto. Una mujer policía declaró que en esa ocasión le escuchó decir a Turesso que los objetos habían sido tirados en el lateral de avenida de Circunvalación. Lo cierto es que abrieron una causa penal por el hecho y un sumario administrativo dentro de la fuerza.
Si bien no hubo sentencia en el fuero penal, el sumario administrativo avanzó y finalmente resolvieron castigar a la guardiacárcel. Consideraron que su cargo de penitenciaria le confiere una condición igual a la de un policía que debe luchar contra el delito y que su conducta no fue la correcta. Entendieron que cometió una falta grave, además de que rechazaron su planteo de caducidad (por los años transcurrido) de la causa. Fue así que, a través de un decreto del gobernador, se resolvió cesantearla de las filas del Servicio Penitenciario Provincial.
