Fue un milagro, no hay otra explicación. Es que el menor cayó del tercer piso, amortiguó en el tender y se recompuso por sus propios medios como si nada hubiera ocurrido. Es más, le golpeó la puerta a la vecina dueña de ese tender y fue ella quien se terminó comunicando con la Policía.
El hecho fue sobre las 18 del martes último. El menor de 5 años, cuyas iniciales son A.C., se encontraba en su domicilio ubicado en el tercer piso de un edificio cuya dirección es por Avenida Ignacio de la Roza, casi intersección con calle Santiago del Estero, en Capital.
Según fuentes de la investigación, el menor abrió una ventana, subió al marco, pero lamentablemente se resbaló y terminó cayendo al vacío. Tuvo la fortuna de que en el suelo había un tender, en el que cayó encima y pudo amortiguar la caída. Se pudo recomponer y fue a golpearle la puerta a la vecina, propietaria de ese tender.
Esa mujer se comunicó con el 911 y, al lugar, llegó personal policial de la Comisaría Tercera, personal médico, de la Justicia local y hasta de la Dirección de la Niñez. Asistieron al menor, llamaron a su madre y lo llevaron al hospital Rawson. Presentaba un hematoma en el tórax, traumatismos múltiples y laceraciones en la frente. Estaba fuera de peligro, milagrosamente.
Su madre, identificada como Romina Conejero, de 37 años, quedó en la mira de la Justicia. La UFI CAVIG la investigará por si hubo abandono de personas.