Este martes se conoció la noticia del fallecimiento de César Bustos, un anciano de 87 años que pasó 71 días internado en la Clínica Mayo luego de que delincuentes le dieran una paliza para robarle.
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SUSCRIBITEEste martes se conoció la noticia del fallecimiento de César Bustos, un anciano de 87 años que pasó 71 días internado en la Clínica Mayo luego de que delincuentes le dieran una paliza para robarle.
César estaba en su vivienda de Rawson cuando lo sorprendieron los delincuentes y, con una llave francesa, le desfiguraron la cara. Cuando uno de sus hijos llegó, encontró a César en un charco de sangre. Además, los homicidas habían abierto la llave del gas para que el abuelo muriera intoxicado. Todo esto ocurrió el 28 de junio pasado, pero aún no hay detenidos.
El fallecimiento de César se suma al de María Pérez, otra jubilada de 82 años que también fue asaltada de forma violenta en su vivienda, en esa oportunidad de la Villa Paolini, en Pocito.
María fue atacada minutos después de las 9.30 del domingo 22 de agosto, de hecho, los vecinos la habían visto instantes antes barriendo la vereda.
Los delincuentes que asaltaron a María también le dieron una brutal golpiza, igual que a César, pero además le cortaron el cuello y casi la degollaron. La mujer murió en su vivienda y fue hallada por un vecino.
Otro punto en común es que tanto César como María fueron atacados a plena luz del día, en la mañana y el objetivo fue robarles.
Según declararon los hijos de César en su momento, en la casa de Rawson del anciano faltaban unos 90 mil pesos entre jubilación y ahorros. En el domicilio de María, por su parte, estaba todo revuelto y, según dijeron sus hijos, le habrían podido sacar unos 20 mil pesos del monedero, más no.
Menos de un mes separa la muerte de ambos ancianos, sucedidas en un contexto violento y también, en los dos casos, aún no hay detenidos.
