Después de que se conociera la primera denuncia contra el médico oftalmólogo Oscar Kerman, en el transcurso del fin de semana se sumaron algunos testimonios que lo complicaron y por ello la Fiscalía solicitó -como medida cautelar- la detención del profesional. Sin embargo, el juez de Garantías denegó el pedido y resolvió que permaneciera en libertad mientras se investigue el caso.
Acorde trascendió, en la resolución preliminar del magistrado Andrés Abelín se especifica que por el momento hay una sola denuncia por abuso sexual y deja entrever que hubo otras mujeres que se presentaron en la Justicia y declararon en contra del oculista. No obstante, esos testimonios están bajo la lupa de los investigadores y pueden convertirse -o no- en nuevas denuncias.
Como se trata en principio de un delito excarcelable, para Abelín el denunciado no debería estar tras las rejas por el siguiente motivo: "Los hechos denunciados son encuadrados por el Ministerio Público Fiscal en la figura del Art. 119 primer párrafo del Código Penal, esto es abuso sexual simple, cuya escala penal es de seis meses a cuatro años de prisión y aunque sean concursados realmente el mínimo se mantiene, descartan la posibilidad de sustentar la detención en la pauta objetiva relacionada con la pena en expectativa, conforme lo exige nuestra Ley 1851-O, para determinar hasta que sea plausible la prisión preventiva contra el acusado".
Además, según manifestó la autoridad que garantiza el debido proceso no habría peligro de fuga ni tampoco posibilidad de entorpecimiento de la investigación.
En esa línea, el juez aseveró que
"deben primar los principios de idoneidad, razonabilidad, proporcionalidad y necesidad, donde toda medida que coarte la libertad tiene carácter excepcional y la norma legal legal en que se funde debe ser interpretada restrictivamente, dando lugar a otras opciones válidas a los fines de asegurar la investigación".
El especialista de 68 años fue denunciado el jueves último. Según dijeron fuentes de la investigación, la paciente lo denunció por "tocamientos". Concretamente, la presunta víctima afirmó que la manoseó y que intentó besarla dentro de un consultorio. Agregó, además, que se lo quitó de encima, discutió con el profesional y que se marchó de la clínica. De ahí, fue directamente a exponer la denuncia en la UFI CAVIG.