Durante la madrugada del pasado lunes, una mujer policía, identificada como Nerina Aballay, de 30 años, fue detenida luego de que la circulara en su vehículo en estado de ebriedad. Aballay, de jerarquía cabo, cumplía funciones en la sección Robos y Hurtos de la Policía de San Juan.
Según versiones policiales, previo a la detención, la mujer se encontraba junto a un grupo de amigos en un bar cercano a la intersección de avenida Libertador y calle Ameghino, en Capital. Llegada la hora de cierre, unos policías ingresaron al bar y le pidieron al encargado que lo cerrara.
Debido a esa orden policial, comenzaron a sacarlos del local y eso hizo enojar a Aballay, la que no se dirigió de una forma correcta con los efectivos. La mujer policía salió del bar, se subió a su auto Fiat Palio y, luego de hacer unos metros en su vehículo, un patrullero la frenó. Eran los mismos efectivos con los que Aballay tuvo un entredicho en el bar.
Los policías sospecharon que iba en estado de ebriedad y le hicieron un control de alcoholemia en el lugar. El resultado fue que tenía 0.90 gramos de alcohol por litro de sangre. Por ello, la trasladaron hacia la Comisaría Cuarta. Una fuente policial contó que, una vez en la dependencia, afirmó ser policía. Sin embargo, el acta ya había sido realizada, por lo que hasta estuvo unas horas en los calabozos de la comisaría capitalina.
Tras conocerse la noticia, desde la Policía de San Juan le dieron una licencia por un mes. Las fuentes consultadas dijeron que esa policía ya no volverá a su lugar de trabajo "por la falta grave que cometió". Además, le iniciaron un sumario administrativo en la Subsecretaría de Inspección y Control de Gestión de la Seguridad Pública.