Crimen del iglesiano: son humanos los restos encontrados en la letrina
Después de días de análisis, el equipo forense estableció que los trozos carbonizados hallados pertenecen a una persona. Ahora solo falta determinar si el perfil genético corresponde a Rubén Quiroga, la víctima.
Parte de lo que surgió de la supuesta confesión de Glenda Navila Aciar sobre el asesinato del iglesiano Rubén Quiroga, poco a poco se va comprobando. Fuentes judiciales revelaron que el equipo forense que trabaja en el caso confirmó que los restos carbonizados encontrados en la letrina de la casa de la mujer y su pareja en Rodeo, son humanos y podrían pertenecer al hombre que desapareció el 26 de mayo último. Esto respalda la versión de que lo mataron, quemaron su cuerpo y arrojaron parte de su cadáver en ese pozo negro.
Esto es crucial para la investigación en torno al caso de Rubén Quiroga. Es que, más allá de la supuesta confesión que auto incriminó a Aciar y también a su concubino Luis Montaño, los investigadores policiales y el juez Javier Alonso necesitaban encontrar el cuerpo de Quiroga. Por eso fue que el 19 de junio último, cuando detuvieron a la pareja y dieron esa suerte de confesión –según la Policía-, los peritos escarbaron el pozo negro del baño en busca de los restos de Quiroga.
Esa noche recogieron pequeños trozos carbonizados que parecían restos humanos, pero faltaba establecer si era así. Ahora se sabe, a través de los estudios del Laboratorio de Investigaciones Forense del Poder Judicial, que son humanos y ya tienen un perfil genético. Esto permitirá hacer la prueba de ADN para confirmar si esos restos pertenecen a Rubén Quiroga y con eso estaría cerrado el círculo sobre los dos sospechosos.
Los imputados. Luis Montaño y Glenda Navila Aciar.
Esto complica más a Luis Montaño, de 31 años, y a Glenda Navila Aciar, de 23. Esta última era amante de Quiroga, eso surge de las comunicaciones y de videos en los que se ve a los dos juntos. La sospecha es Montaño descubrió la infidelidad y se complotó con su pareja, o la obligó bajo amenaza, para que lo citara la noche del 26 de mayo último en un sitio oscuro en las afueras de Rodeo. Creen que Quiroga llegó en su bicicleta y que, en el momento en que se encontraba con la chica, Montaño apareció por detrás y lo atacó con hierro hasta la matarlo. Esto es lo que habría dicho la misma joven, quien supuestamente agregó que después prendieron fuego al cuerpo y arrojados los restos a la letrina de su casa.
La pareja continúa detenida y habría acusaciones cruzadas. Se espera que en los próximos días sea indagada por el juez de la Segunda Circunscripción Judicial, con asiento en Jáchal.