Ya son cuatro los policías implicados en el marco de la investigación por el supuesto uso indebido de una camioneta secuestrada que estaba en poder del jefe del depósito judicial de 9 de Julio. De los cuatro, tres se encuentran en el Penal y uno fue liberado anoche.
Hasta ayer domingo eran tres los policías detenidos. Sin embargo, cerca de las 22 de este domingo fue apresado un cuarto policía, el suboficial Néstor Gómez, quien fue señalado como la "mano derecha" del comisario Gustavo Padilla (55), el jefe del depósito judicial de 9 de Julio.
Según fuentes judiciales, pese a que se lo pidieron y los buscaron en los allanamientos, Gómez hizo desaparecer su celular. Mientras que al comisario Padilla le secuestraron 5 o 6 celulares en los que, tras ser peritados por la división de Delitos Complejos de la Policía, encontraron chats entre Padilla y Gómez que podrían comprometer a ambos.
Además de Padilla y Gómez cayeron también dos policías, de apellidos Cárdenas y Flores.
Tras ser indagado por el presunto delito de incumplimiento de sus deberes de funcionario público, Flores negó cualquier vinculación delictiva con Padilla y fue excarcelado. No se descartan delitos más graves y tampoco que se produzcan más detenciones.
El caso de la camioneta Toyota Hilux se desprendió por otra causa judicial que se investiga en el Segundo Instrucción por una supuesta maniobra delictiva en la que estarían involucrados el comisario Padilla y un oficial de la Seccional 3ra. La sospecha es que falsificaron la firma del comisario de esta última comisaría para retirar un Chevrolet Corsa que estaba en el depósito judicial de 9 de Julio y que había sido radiado en 2016 tras un accidente de tránsito. Ese vehículo después quedó en manos del comisario, por eso es el principal sospechoso en ese caso, aunque todavía no fue citado a declarar pero si fue separado de su cargo.
A raíz de esa denuncia que involucraba a policías intervino la Subsecretaría de Control de Gestión y abrió otra investigación interna. Fue en la instrucción de esa causa que saltó el dato sobre la camioneta Toyota Hilux que tenía en su poder el comisario Padilla. Se determinó que ese vehículo era parte de un secuestro y estaba en el depósito judicial, pero le fue cedida por el juez Pablo Flores al comisario Padilla como depositario judicial para él o su personal la ocupara en las tareas de la dependencia.
El problema fue que el comisario Padilla supuestamente ocupaba el vehículo para cuestiones particulares y eso motivo la denuncia penal de la Subsecretaría de Control de Gestión. Además, porque a pesar de que Padilla había sido separado del cargo de jefe del depósito judicial de 9 Julio, seguía teniendo la camioneta en su poder.
Por eso mismo el juez Ortega ordenó su detención. En el allanamiento a su domicilio en Desamparados, en Capital, encontraron la Toyota Hilux y la secuestraron. Ahora bien el magistrado no solo apuntó contra el jefe policial, también puso bajo sospechas a los suboficiales Cárdenas y Flores –dos subordinados de Padilla- por posible encubrimiento y en razón a esto ordenó este viernes que ambos quedaran detenidos.
El juez Pablo Flores también se vio envuelto en el escándalo y salió a defenderse. Es que salieron a cuestionarlo porque es la Corte de Justicia la única que otorga vehículo o bienes como depositario judicial y en este caso el juez Flores se tomó la atribución -sin consultar a sus superiores- de entregar la Toyota Hilux al comisario Padilla.