En su poder tenía una pistola marca Glok calibre 45 y una escopeta Boito de dos caños calibre 12. Ambas son armas de guerra, como las que usan las fuerzas de seguridad. Y no estarían a nombre del único detenido, el empresario Jorge Walter Sambrano, sino de un presunto cómplice suyo que no aparece.
Una testigo, la mujer que llamó al 911 pidiendo ayuda porque un sujeto le estaba efectuando disparos a una pared de su vivienda, dijo haber visto a Sambrano disparar dos veces con la pistola.
Y una pericia científica daría por probado que la mujer no miente.
Por todas esas evidencias es que Sambrano quedó detenido. Por ahora es por tres delitos: portación de armas de fuego, abuso de arma y amenazas agravadas por el uso de armas, debido a que le habría dicho "vas a ser boleta" a la mujer del barrio Cordera, departamento Chimbas.
La denunciante fue identificada como Gladys Isabel Murúa y cuando llamó a la Policía dio el nombre del sujeto que estaba efectuando los disparos porque dijo conocerlo como el dueño de un negocio en las inmediaciones del barrio.
Sambrano, a quien llamarían "El Gauchito", sería propietario de una agencia de autos en Chimbas. Se dedicaría a la actividad comercial y practicaría descenso en mountain bike.
La misma dueña de la casa que recibió los disparos dijo que el sujeto se movilizaba en una camioneta de gran porte, una Dodge Ram, en la cual la Policía detuvo a Sambrano intentando doblar en U en una angosta calle interna del barrio en el que habría efectuado los disparos.
Tiempo de San Juan publicó este lunes que Sambrano habría asegurado que estaba persiguiendo a un ladrón cuando disparó.
Al parecer, se trataría de un sujeto al que Sambrano identificó como el autor de un robo que sufrió con anterioridad. Habría una denuncia policial por ese hecho.
Pero por ahora hay varios cabos sueltos en el hecho en el que cayó Sambrano.
Por ejemplo, no apareció el supuesto ladrón al que perseguía. Ni habrían testigos que lo hayan visto a las 3 de la mañana del 2 de abril último.
Hay una tercera persona que tampoco aparece: otro hombre con el que iba Sambrano al momento de la balacera. Ésa persona desapareció de la escena después de los disparos. Sería un socio comercial de Sambrano en una agencia de autos.
Para el fuero de flagrancia, el caso se cierra con Sambrano. Pero es seguro que desde ese allí se informe a la justicia penal tradicional sobre la participación de otra persona disparando contra un vecino, para que se lo busque y se lo investigue. La pistola estaría a nombre de esa persona.
El caso es investigado por el fiscal Ignacio Achem y la detención estuvo a cargo de la Unidad Regional Noroeste.