Útero doble o didelfo es la extraña condición médica a la
que apelaría la defensa del médico sanjuanino investigado por estafa. Se trata
de un doctor de un sanatorio privado, de apellido Monutti, quien la semana
pasada estuvo varios días preso porque una mujer lo acusó de haberle cobrado
por un legrado que nunca realizó. Dos ginecólogas explicaron a Tiempo de San
Juan de qué se trata la malformación que explicaría el caso del médico
denunciado.
El legrado o raspado es una práctica médica para mujeres que han sufrido un aborto espontáneo. Se realiza para retirar el tejido muerto, producto del embarazo que puede llegar a
causar una infección si no es extraído a tiempo. La denunciante, una
mujer de apellido Landa, dijo ante el juez que pagó unos 13 mil pesos por esta
práctica pero que luego siguió sintiéndose mal y cuando volvió al sanatorio el
bebé seguía ahí, pero vivo. Acto seguido el profesional que hizo el legrado
terminó preso y surgieron las dudas sobre cómo es posible que el bebé haya
sobrevivido a un legrado.
"El útero doble es una malformación que se puede dar
cuando el útero tiene dos cavidades uterinas o un solo útero tabicado en el
medio”, explicó la doctora Myriam Malla.
El abogado del profesional, Fernando Rahme Quattropani, dijo a
Tiempo de San Juan que la versión sobre el útero doble es una de las posibilidades y la podría padecer la mujer que denunció a Monutti.
"Es un trascendido y una de las posibilidades pero aún no hay nada seguro. Nosotros
tenemos pruebas para demostrar que el médico sí realizó la intervención por la
que cobró", dijo el letrado.
Según la ginecóloga Ana María Romero, el útero doble es "una
malformación congénita que hace que no se termine de desarrollar el útero. A
veces la paciente no se da cuenta porque el embarazo se desarrolla en uno de los úteros o cavidades y
en la otro no", explicó la profesional.
Para Romero existe la posibilidad de que esto no sea detectado en
una ecografía, como habría ocurrido en el caso del ginecólogo Monutti.
El fiscal de la causa Daniel Galvani, confirmó a Tiempo de San
Juan que, en ninguna de las ecografías se dieron cuenta de esta condición de la
mujer pero tiene dudas al respecto.
"Tengo tres estudios médicos. Una ecografía a las 6 semanas
de embarazo donde figuraba que estaba todo normal, luego una realizada en este
sanatorio a las 7 semanas donde le informan que el embarazo se había detenido y
le realizan el legrado. La última fue a las 17 semanas y media cuando la mujer
vuelve al sanatorio porque se sentía mal y le informan que el embarazo seguía
su curso normal y que el bebé estaba vivo", detalló Galvani.
La ginecóloga Malla explicó que esta condición médica se puede
detectar o no y depende de varios factores. "Influye si la malformación es
muy evidente o no, influye la experiencia del ecografista, entre otras cosas.
Por ahí pasa que la paciente se entera de esta malformación dentro del
quirófano en una cesárea", explicó.
Según la profesional "la otra mitad del útero sufre los
mismos cambios que la mitad donde está el bebé así que no es una locura pensar
que esto podría haber sido lo que pasó en este caso". Sin embargo, Malla
aseguró que no conoce el caso de Monutti en profundidad pero agregó que
"es más frecuente de lo que uno se imagina".
Mientras tanto el juez Pablo Flores, del
Segundo Juzgado de Instrucción ya pidió que se secuestren las muestras
anatomopatológicas que se guardaron luego del legrado y el fiscal pidió que
llamen a declarar al anatomopatólogo que las tomó. Estas muestras son los restos que Monutti habría extraído del útero de la denunciante.
El médico ya fue excarcelado pero sigue siendo investigado
por estafa. La mujer que lo denunció, por su parte, cursa el cuarto mes de
embarazo.