Personal de la Comisaría 7ª, de División Leyes Especiales y Comisaría del Menor, gracias a una investigación previa, lograron intervenir en una fiesta privada sin habilitaciones, en la que se vendía alcohol, cobraban entrada y permitían el ingreso de menores de edad. La fiesta se hacía en una casa de familia ubicada en Calle Tacheret entre calles 8 y 9, Pocito.
Gracias al rápido accionar pudieron cerca de las 3 de la madrugada del miércoles , detener a 30 adultos, entre los que estaban los organizadores y poner en resguardo tres menores de edad. Los chicos fueron llevados a la comisaría del menor, donde tuvieron que buscarlos sus padres.
Esta modalidad de fiesta en las que se cobran entradas y no tienen ninguna habilitación son consideradas ilegales, por lo que la policía incautó la taquilla, los equipos de sonido y las bebidas que encontró en el lugar.