En la provincia de Buenos Aires un grupo de funcionarios presentó un hábeas corpus para que los reos puedan tener el derecho a la comunicación a través de teléfonos celulares.
En San Juan, el interventor del Penal de Chimbas Oscar Ghilardi señaló que "a veces lo pueden usar para cosas buenas, como saludar a un hijo enfermo y hablar con sus seres queridos”.
Lo cierto es que la polémica sobre el uso o no de celulares por parte de los reos dentro de los institutos penales no se termina.
Hoy se conoció que, desde el Facebook de un recluso, se amenazó de muerte al juez federal Rago Gallo.
No se sabe a ciencia cierta si el post fue escrito desde la cárcel o si alguien, usando el Facebook del reo, con o sin consentimiento, posteó la grave amenaza de muerte, pero el tema tomó estado público.
Tengan o no derecho, o se los consagren o no, lo cierto es que los celulares en la cárcel están. Ghilardi apuntó lo difícil que es dar "con cualquier elemento prohibido en las requisas, los días de vistas. El scanner, que debe advertir sobre la entrada de elementos como un teléfono, es de uso optativo, voluntario. No podemos obligar a nadie a pasar por él”.
Los celulares son utilizados en las cárceles para que muchos delincuentes mantengan el control de su "operación" desde adentro, y fundamentalmente para realizar secuestros virtuales.