Uno de los tres camaristas de la Sala II que deben decidir el futuro de todos los involucrados en el escándalo expropiaciones cambió de criterio a última hora, y el fallo que se esperaba para este lunes quedará para un día después, último plazo disponible por la justicia para expedirse este año antes de entrar en feria judicial.
Según fuentes de Tribunales, el magistrado que cambió su criterio a último momento es Eduardo Gil, quien integra la sala junto a Juan Carlos Peluc Noguera y Atenágoras Vega. Ellos deben resolver la apelación de todos los primeros procesados en el escándalo por los precios inflados en expropiaciones millonarias que tuvo que pagar la provincia: la ex jueza Marún, los integrantes del Tribunal de Tasaciones, el ex fiscal de Estado Mario Díaz y el abogado Santiago Graffigna. Todos ellos procesados por la ex jueza María Inés Rosselot por asociación ilícita.
En el caso de Graffigna, está considerado como jefe de esa supuesta asociación y por eso es el único detenido en el escándalo. Si los jueces de la sala revocan el procesamiento por asociación ilícita y mantienen el resto de los delitos –fraude o estafa-, Graffigna podría quedar a la puerta de iniciar el 2015 en libertad y no en prisión domiciliaria como hasta ahora. Claro que Graffigna tiene además otro procesamiento en el mismo escándalo por otros expedientes, los que se desprendieron de la actuación de ex juez Carlos Macchi, también procesado junto a los peritos propuestos por Graffigna.
Hay mucha expectativa en Tribunales por saber qué ocurrirá con este fallo, que ahora los magistrados dejaron para el último minuto disponible del año. En Tribunales dijeron que el juez Gil cambió de criterio a última hora y quiere verlo redactado antes de darlo a conocer.
Los tres magistrados fueron los mismos que le concedieron a Graffigna el privilegio de la prisión domiciliaria ante argumentos que levantaron gran polvareda porque no tiene la edad de 70 años y se lo permitieron por una supuesta afección cardíaca que no podía tratar en el Penal de Chimbas.
Aquella vez, la resolución de los jueces causó gran malestar en la población carcelaria del penal, ante beneficios que consideran en desigualdad de condiciones. Ante la alternativa de que Graffigna recupere la libertad, también hay rumores de malestar en la penitenciaría.