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lunes 27 de abril de 2026

Escala el conflicto por la energía minera

El magnate de los shoppings, con dos minas en San Juan se suma a la pulseada por la Línea de 500 kV

Eduardo Elsztain, principal accionista de las minas Hualilán y Casposo, también entró a la pelea por la línea de 500 kV.

Por Elizabeth Pérez

La disputa por el control de la energía en la minería sanjuanina sumó un nuevo jugador de peso. Eduardo Elsztain, uno de los empresarios más ricos e influyentes del país, con fuerte presencia en los shoppings, decidió meterse de lleno en la pulseada por la línea de 500 kV que conecta Nueva San Juan con Rodeo, una infraestructura clave para el desarrollo de los grandes proyectos mineros.

Según indica la Resolución 219/2026 del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), publicada el pasado 24 de abril en el Boletín Oficial de la Nación, el empresario; que es el principal accionista de las minas sanjuaninas Hualilán y Casposo, se sumó formalmente al frente de rechazos contra el esquema que busca otorgar una prioridad de uso del 90% de la capacidad de transporte eléctrico a un solo actor -Vicuña- por un período de 25 años.

Se trata de la línea de 500 kV que une la estación Transformadora Nueva San Juan con Rodeo y que es clave para los proyectos mineros de la provincia. El proyecto de cobre Vicuña –de las empresas BHP y Lundin- ofrece invertir una suma millonaria para repotenciarla y ampliarla, a cambio de quedarse con la prioridad de uso y primerió al resto de mineras al solicitar esas obras a Transener en febrero pasado.

Elsztain formalizó el pedido a través de dos empresas en las que es controlante: una es Golden Mining S.A., subsidiaria de la australiana Challenger Gold, que tiene en Ullum la mina de oro Hualilán. La otra es Casposo Argentina LTD que tiene en Calingasta la mina de oro Casposo. Según consta en la Resolución, estas dos empresas solicitaron vista de los expedientes el 5 de marzo pasado y posteriormente presentaron su oposición técnica con pedido de suspensión de plazos.

De esta forma los proyectos Hualilán y Casposo se suman al frente de rechazos integrado por el proyecto Los Azules, el EPRE de San Juan, los municipios de Calingasta, Iglesia y Jáchal y la Secretaria de Energía de la Rioja.

Qué objetan

La incorporación de las empresas en las que Elsztain es accionista refuerza un bloque opositor que ya venía tomando forma en el sector. Al principio de esta pulseada, allá por marzo, se había mencionada a Hualilán en el frente, pero recién ahora que se publicó la resolución se confirmó oficialmente su ingreso.

Golden Mining fundamentó su oposición técnica advirtiendo que esta prioridad del 90% "podría afectar la disponibilidad futura de capacidad de transporte eléctrico" necesaria para su proyecto, el cual ya cuenta con aprobación ambiental y planes de inversión en marcha.

La empresa sostiene que el sistema eléctrico debe regirse por el principio de "acceso abierto, transparente y no discriminatorio", algo que se vería vulnerado si se le entrega la red de forma casi exclusiva a Vicuña.

Por su parte, Casposo presentó una oposición regulatoria centrada en proteger la reserva de 20 MW que tiene asignada por ley provincial para su emprendimiento. Además, exigió que Vicuña sea encuadrada como "beneficiario no iniciador", lo que obligaría a la empresa de la megainversión a pagar por los derechos financieros de la ampliación de la línea que ya está construida (con fondos públicos y de los sanjuaninos) antes de recibir cualquier autorización. Ese argumento también fue utilizado por el EPRE.

La energía, en el centro de la escena

El trasfondo del conflicto es claro: la energía eléctrica se convirtió en el cuello de botella de la expansión minera en San Juan. La línea de 500 kV no solo es estratégica por su capacidad, sino porque define qué proyectos podrán avanzar en los próximos años y en qué condiciones.

En ese escenario, la posibilidad de que un solo actor concentre la mayor parte de la capacidad disponible encendió alarmas. Elsztain no está solo en la cruzada: la resolución del ENRE detalla un abanico de impugnaciones que incluyen a la empresa Andes Corporación Minera S.A. (del proyecto Los Azules), que denunció un "ejercicio arbitrario de la función administrativa" y una "aplicación selectiva" de las normas para beneficiar a Vicuña, algo que Tiempo de San Juan ya había advertido.

También se sumaron con oposiciones técnicas y pedidos de audiencia pública el EPRE de San Juan, la Secretaría de Energía de La Rioja, y los intendentes de los municipios de Jáchal, Iglesia y Calingasta, quienes temen que la infraestructura financiada con fondos públicos termine al servicio de un solo jugador privado.

Audiencia clave en puerta

Frente a este escenario de creciente tensión y oposiciones, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) avanzó con la convocatoria a una audiencia pública prevista para el próximo 3 de junio. Allí, Vicuña deberá defender su pedido frente a sus competidores y las autoridades provinciales y municipales.

La participación de Elsztain en este proceso es también importante no solo por su peso empresario sino también por sus afinidades políticas cercanas al mileísmo. Además, confirma que la disputa por la energía dejó de ser un tema acotado a proyectos puntuales y pasó a convertirse en una verdadera batalla por las reglas de juego de la minería que viene.

En una provincia donde el desarrollo minero promete inversiones millonarias en los próximos años –como Vicuña, que promete 18.000 millones de dólares en 11 años-, el resultado de esta pulseada será determinante para definir quién accede a la energía y en qué condiciones podrán jugar en la próxima etapa del negocio.

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