Analía y su hijo Gastón, de 11 años y jugador de las inferiores de Independiente, estuvieron a metros de la hinchada de Universidad de Chile en el Libertadores de América. Contaron cómo se iniciaron los incidentes, el momento en que la barrabrava local los protegió y la odisea para salir del estadio. “Íbamos a disfrutar del partido y terminamos viviendo un hecho lamentable”, expresó la mujer.