Sergio es arquero desde que tiene memoria, pasó por diferentes clubes locales y cuando pensó que había terminado su carrera, Defensores de Argentinos lo llamó para buscar el ascenso a la Primera del fútbol sanjuanino. Más de 10 horas arriba del auto para ganarse el mango y la emoción por vivir este momento con su hijo Lautaro, la joyita del equipo de Santa Lucía. La historia.