El último domingo, vecinos alertaron por el olor nauseabundo. Tras la intervención de la Policía, se constató que se trataba de un hombre fallecido hace aproximadamente 10 días en el interior de una casa. Hasta el deceso, indicaron que la familia nunca pidió sobre su paradero. Una historia ligada al consumo de estupefacientes y entradas a la comisaría.