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Espectacular: Argentina, camino hacia el trasplante de útero

Conocé en qué consiste el procedimiento y quiénes podrán acceder a él.
domingo, 1 de septiembre de 2019 · 17:03

La Argentina está a punto de convertirse en el segundo país en Latinoamérica en encarar su primer trasplante de útero, una técnica "revolucionaria que dará esperanza a las pacientes para que puedan ser madres y que resolverá el problema con los vientres subrogados", consideró a Crónica el médico especialista en reproducción asistida Jorge Barattini (M.N. 77.381).

Hasta el momento y en todo el mundo sólo se llevaron a cabo unos 50 trasplantes uterinos y de ellos, al menos 13 mujeres pudieron dar a luz bebés en perfecto estado.En el continente, Brasil fue el primer país en desarrollar esta práctica: una paciente que recibió un órgano de donante cadavérica y que en 2017 se convirtió en mamá de una niña.

Rosario será la ciudad argentina donde tendrá lugar por primera vez esta intervención. Un equipo de profesionales del Sanatorio Centro fue capacitado por el pionero mundial en trasplante uterino con fines reproductivos, el sueco Mats Brännström, quien creó la técnica hace casi dos décadas y volverá al país el año próximo para liderar a los médicos rosarinos en la cirugía.

En diálogo con Crónica, el médico especialista en reproducción asistida de IVI Buenos Aires, Barattini, explicó que, en la práctica, el éxito de esta técnica quirúrgica está definido por "la funcionalidad del útero trasplantado en la medida en que posibilite un nacimiento lo más próximo posible al término del embarazo" y de que haya "una descendencia saludable".

La paciente receptora en Rosario aún no fue seleccionada así como tampoco su donante, que podrá ser tanto vivo como cadavérico. Sí está proyectado que la cirugía tendrá lugar el año próximo a través de un equipo multidisciplinario entrenado por Brännström , que aún debe ser autorizada por el INCUCAI.

Al mismo tiempo, la paciente seleccionada deberá pasar por un procedimiento de fertilización asistida previo para que cuente con los embriones que luego le serán transferidos al útero, según explicó Barattini. 

Tras el trasplante, los médicos monitorearán a la mujer con "estudios semanales durante el primer mes y con biopsias en forma mensual para evaluar sus signos clínicos y hacer un diagnóstico temprano ante un riesgo de que el órgano sea rechazado". Para ello, la paciente será sometida a un "proceso de inmunosuprisión", con el fin de evitar la posibilidad de un rechazo.

La trasferencia del embrión posibilita un embarazo de "alto riesgo" - en virtud de los controles que deberá seguir la madre- y una vez llegado a su término, se programa una cesárea en que no sólo nace el bebé, si no también, "en que practican una histerectomía, esto es la extracción del útero en forma definitiva. Sólo se hace el trasplante para lograr el embarazo". explica el especialista y agrega: "como ocurre con todo órgano trasplantado el paciente debe estar inmunosuprimido. Al tratarse de un órgano reproductivo, no tiene sentido mantener a la paciente así toda la vida si no va a tener más hijos".

Si bien los primeros trasplantes oscilaban entre las 10 y 13 horas de duración, los avances en intervenciones robotizadas acotaron los tiempos considerablemente entre 8 y 9 horas. 

Cuando el trasplante es la única salida

Quienes pueden tener indicación de trasplante son aquellas que "no pueden llegar a la implantación embrionaria por ningún medio. Esto se llama factor uterino absoluto como causa de infertilidad, lo que representaría a un 3% de la población femenina", estimó Barattini. En este grupo se encuentran las pacientes que sufrieron una hemorragia uterina anormal y padecen el Síndrome de Asherman, así como cáncer de endometrio o de cuello de útero.

También abarca a un reducido grupo de mujeres que padece el Síndrome de Rokytansky-Mayer, que provoca que una de 5 mil mujeres en el mundo nazca con una malformación o la ausencia total del útero. En caso de que alguna paciente haya sufrido hemorragias o un desgarro post parto, que la llevó a una histerectomía, podrá acceder a la cirugía.

"La técnica es revolucionaria y a futuro, sobre todo para el grupo de pacientes con indicaciones para el trasplante, puede darles una esperanza con la posibilidad de ser madres gestantes", afirmó el especialista de reproducción y agregó: "Vendría a resolver el problema del vientre subrogado: en lugar de recurrir al alquiler de vientre, las pacientes podrían solucionarlo con el trasplante".

A la espera de la autorización

Si bien es cierto que la Ley de Fertilización en el país no prohíbe el trasplante de útero, tampoco específica su protocolo. Por ese motivo, los médicos rosarinos pidieron autorización al INCUCAI, que habilita y monitorea todos los trasplantes a nivel nacional.

Además esta técnica exige un compromiso de los programas y organismos de salud en el país, indicó Barattini, ya que los equipos multidisciplinarios que llevan adelante estas cirugías son "muy costosos. Hay que ser cautos porque es necesario crear un registro, hacer programas de entrenamiento, discutir qué potencial tiene y desde el punto de programa de salud, si se puede financiar. Esto tiene un costo elevado y hay que analizar las relaciones costo-beneficio", concluyó.

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