La investigación judicial contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó en las últimas horas un dato que genera ruido: un presunto viaje a Aruba que no figura en los registros migratorios oficiales.
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SUSCRIBITELa fiscalía analiza un presunto viaje a Aruba que no figura en los registros oficiales. El expediente por enriquecimiento ilícito suma nuevas líneas de investigación. También investigan compras de propiedades y viajes al exterior del funcionario. El Gobierno lo sostiene en el cargo mientras avanza la causa.
La investigación judicial contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó en las últimas horas un dato que genera ruido: un presunto viaje a Aruba que no figura en los registros migratorios oficiales.
El fiscal federal Gerardo Pollicita analiza información que indicaría que el funcionario habría estado unos días en el Caribe junto a su familia hacia fines de 2024. Sin embargo, ese destino no aparece en los registros de la Dirección Nacional de Migraciones, lo que abre interrogantes sobre la verdadera ruta del viaje.
Según consta en los datos oficiales, Adorni figura con un vuelo de salida hacia Perú y un regreso desde Ecuador, sin mención alguna a Aruba.
Fuentes judiciales indicaron que la información sobre el presunto viaje todavía no fue incorporada formalmente a la causa, pero ya forma parte de las líneas de investigación abiertas en el marco del expediente por supuesto enriquecimiento ilícito.
El objetivo de la fiscalía es reconstruir con precisión los movimientos del funcionario y determinar si estos viajes pueden justificarse con los ingresos declarados.
En paralelo, la investigación avanza sobre el patrimonio de Adorni. Entre las próximas medidas, se prevé tomar declaración testimonial a la escribana Adriana Mónica Nechevenko, quien intervino en dos operaciones clave:
• La compra de un departamento en Caballito
• La adquisición de una casa en un country en Exaltación de la Cruz
El funcionario declaró haber adquirido el departamento por 230.000 dólares, con un préstamo de 200.000 dólares otorgado por las propias vendedoras, respaldado con una hipoteca. Las acreedoras, dos mujeres de 64 y 72 años, también están siendo analizadas en la causa.
Por otra parte, la escribana participó en la compra de una vivienda en el country Indio Cuá, adquirida a nombre de su esposa, Bettina Angeletti, en noviembre de 2024.
El supuesto viaje a Aruba se suma a otros desplazamientos que ya habían generado cuestionamientos, como una estadía en Punta del Este durante Carnaval en un vuelo privado y un viaje previo a Nueva York
Adorni había defendido públicamente estos viajes, asegurando que no existían inconsistencias entre sus gastos y su patrimonio.
Sin embargo, la fiscalía busca determinar si todos estos movimientos son compatibles con sus ingresos declarados.
La investigación se encuentra en una etapa preliminar, enfocada en la recolección de documentación de organismos públicos, entidades financieras y registros patrimoniales.
Uno de los puntos clave será el peritaje contable, que permitirá establecer si existen bienes o gastos que no puedan justificarse legalmente.
En este tipo de delitos, la ley establece la inversión de la carga de la prueba, lo que implica que el propio funcionario debe demostrar el origen lícito de su patrimonio.
Si las sospechas se confirman, la fiscalía podría avanzar hacia un pedido de declaración indagatoria.
Mientras el expediente avanza, el Gobierno decidió sostener a Adorni en su cargo y mantener su agenda institucional.
En ese contexto, el funcionario deberá presentarse el próximo 29 de abril ante el Congreso, donde se espera un clima de fuerte tensión política y múltiples preguntas vinculadas a su situación patrimonial.
Por ahora, la causa continúa sumando elementos y podría extenderse durante varios meses antes de arrojar conclusiones definitivas.
