Terminar lo que falta del edificio de la Escuela de Música de la UNSJ ya cuesta casi el cuádruple que lo que costaba hacerlo completo cuando una empresa lo abandonó, los trabajos ya fueron licitados tres veces y no hay perspectivas de que el Gobierno Nacional los reactive. El rector Oscar Nasisi habla de “mala suerte”. Lo cierto es que el dilema sigue y afecta a casi 1000 alumnos que esperan una obra que empezó a gestarse hace más de medio siglo y no logra ver la luz.
Si bien el terreno donde hoy se ve el edificio inconcluso fue cedido oficialmente en 2006 por el Gobierno Provincial a la UNSJ, ese lugar está destinado para tal fin desde mediados de los años ’60 y la casa de altos estudios estuvo a punto de perderlo. Como no se había hecho nada, hace unos 15 años, la Cámara de Diputados le reasignó el terreno a la Iglesia Católica para que haga la Basílica de Guadalupe, lo que provocó una reacción de los descendientes del Ingeniero Juan Victoria, que soñaba con la Escuela de Música en ese predio, acción que terminó con la decisión gubernamental de mantener una tercera parte del lugar para el fin universitario.
Así, tras arreglarse los papeles, se pudo pasar al proyecto arquitectónico que cobró forma en 2008. Y no fue hasta 2014 que se pudo llamar a licitación por un monto inicial de 17 millones de pesos. La empresa Salmax abandonó las tareas en 2015 y las dejó en un 35%, con el edificio –que apenas es una quinta parte del proyecto general- en obra gruesa.
Se llamó a nueva licitación pero en diciembre de ese mismo año quedó desierta por falta de oferentes. Luego se hizo otra licitación que cayó porque la oferta fue demasiado alta y logró hacerse una tercera pero ninguna de las empresas que se presentó cumplía con los requisitos.
“Nunca hemos negado que es un sector postergado, hicimos muchísimos esfuerzos para que se construya. Hemos tenido mala suerte, nos abandonó la empresa, hicimos más licitaciones y no logramos oferentes y después se cortó todo financiamiento de Nación en obras y esto nos perjudicó”, analizó por estos días el rector Nasisi, cuando estallaron las protestas y se hizo un abrazo simbólico en la obra abandonada.
“Por el momento no hay perspectivas, estuve hablando la semana pasado con la Secretaría de Políticas Universitarias y no tuve respuesta, en febrero y marzo presente las carpetas con el presupuesto actualizado y todas las semanas estamos llamando para que esto se logre. No se puede destrabar porque hay una decisión política de Nación de que no hay fondos para obras”, se quejó el rector.
Por si no fuera suficiente, en medio del parate de la obra y de los achaques de la comunidad educativa, hay polémica por los fondos. “Por ahí dicen que llego el dinero de Nación y que nosotros lo hemos gastado en otra cosa, eso es no tener idea de cómo funciona lo de Nación. Ellos nos dan el visto bueno y cuando licitamos se adjudica la obra a medida que avanza se da el ok para pagar los certificado, pero nunca se da el dinero completo para pagar toda la obra, es una barbaridad que digan eso”, se despachó Nasisi.
En la UNSJ son conscientes de que la terminación de la obra viene para largo, y de que no se pueden dar clases en camerinos. Por eso se habilitaron dos aulas teóricas en el Auditorio y en el Teatro del Bicentenario también está la posibilidad de enseñar. Por otro lado, se empieza a remodelar la vieja escuela de música construyendo aulas y baños y se inicia la construcción de aulas móviles en el auditorio, según la información oficial. Pero reconocen que todo es insuficiente. Sobre todo porque se trata de clases muy complejas, muchas de uno a uno (con profesor- alumno) que requieren de espacios acondicionados especialmente, por ejemplo con buena acústica.
La gran estructura que duerme en el terreno sobre calle Urquiza, tiene 1400 m2, se prevé que cuente con 24 aulas chicas de 14 m2 cada una, 13 aulas medianas de 30 m2 cada una y 3 aulas grandes de 60 m2 cada una, entre otras modernas instalaciones hoy inacabadas.