Las netbook de Conectar Igualdad nacieron como una herramienta de aprendizaje, y en San Juan ese objetivo se verá doblemente cumplido: no sólo serán una plataforma de estudio, también se convertirán en un laboratorio para que los futuros técnicos de la provincia salgan de la escuela sabiendo arreglar cualquier problema informático.
Esto será posible cuando lleven a la práctica un ambicioso proyecto del Ministerio de Educación de la provincia, que permitirá a los alumnos arreglar ellos mismos sus computadoras. Gracias a esto, los chicos no sólo tendrán de vuelta sus netbooks a punto, sino que también tendrán la experiencia y conocimientos de cómo solucionar los problemas más comunes de hardware y software.
Los encargados de esta importante tarea serán los alumnos de las escuelas técnicas que tengan especialidad en informática y electrónica. Aunque todavía faltan definir los detalles, las EPET 1 Y 2 son las primeras que pondrán manos a la obra, bajo la dirección de especialistas y en un taller equipado.
La curiosidad y las ganas de “meter mano” de los alumnos sirvieron de inspiración para este proyecto. – Felipe De Los Ríos, Ministro de Educación
Es que en la actualidad, cada vez que una netbook de Conectar Igualdad se rompía el dueño tenía que devolverlo a Educación que a su vez enviaba la máquina a un taller en Buenos Aires, que era el único que podía restablecer las máquinas. Eso significaba que los alumnos y docentes se quedaban sin su terminal por meses o incluso de manera definitiva, ya que el servicio técnico está tan saturado que muchas veces no volvía.
Ante esto, los chicos fueron los que tomaron la iniciativa. Según dijo el ministro De Los Ríos, la inspiración llegó de ver que muchas veces los alumnos tomaban la iniciativa y “metían mano” en sus computadores. Con mejores o peores resultados.
Ahora, gracias a un acuerdo firmado entre el Ministerio de Educación de San Juan, el anterior Director de Educación Tecnológica de la Nación y el Instituto Nacional de Educación Técnica, las ganas de los alumnos se verán "encauzadas" para que las computadoras vuelvan a estar en funcionamiento y en las manos de los chicos sanjuaninos.
El acuerdo, firmado hace meses, Educación Tecnológica de la Nación permite que la reparación de las terminales se haga en San Juan y con mano de obra de los alumnos. El INET aportará la tecnología y el lugar donde estará el taller de reapración (un antiguo taller en Marquesado) y el ministerio sanjuanino organizará la logística para que los alumnos puedan hacer sus prácticas profesionalizantes, antes llamadas “pasantías” en este lugar.
Revalorizar los técnicos, el objetivo último
Las netbooks y conectar igualdad dieron la excusa perfecta para poner en práctica lo que el INET busca hace tiempo: devolverle a los técnicos el perfil profesional que se merecen para que dejen de ser sólo pre universitarios. El director de la institución en San Juan, Orlando Blanchero, explicó que darle a los alumnos la oportunidad de hacer sus prácticas profesionalizantes cumpliendo la función para la que la sociedad los buscará es un paso importantísimo para que la educación técnica recupere su lugar.
Con estas prácticas queremos que vuelvan a sentir la curiosidad propia de los técnicos. – Osvlado Blanchero, titular del INET.
Darle a los alumnos sanjuaninos la responsabilidad de arreglar las computadoras de Conectar Igualdad permitirá que aprendan todo lo que necesitan para luego cumplir con este mismo trabajo afuera de la escuela. “Desde San Juan van a salir una serie de profesionales que se capacitarán en los talleres que actualmente reparan las computadoras, ellos serán los encargados, junto a los docentes de las escuelas, de guiar a los alumnos en la reparación. Cuando esté en funcionamiento van a poder arreglar software (programas, sistema operativo y los componentes no tangibles de las computadoras) y también reparar el hardware, cambiar los componentes rotos como pantallas o procesadores. Todo eso es lo que por lo general el usuario le pide aun técnico que solucione”, explicó Blanchero.
Además, el titular de INET explicó que en su vida como docente, ya que dio clases durante 26 años en escuelas técnicas, observó cómo de a poco el emprendedurismo y la curiosidad de los chicos se fue enfriando. “Con estas prácticas queremos que ellos vuelvan a tener esa curiosidad y ganas de trabajar que hasta hace algunas generaciones era propia de los técnicos”, deseó el profesional. Tal vez, convertirse de beneficiarios pasivos de sus netbooks a técnicos y hacedores vuelva a encender la llama de los técnicos sanjuaninos.