La creciente que bajó el viernes por el departamento de Zonda dejó una postal que los vecinos no veían desde 1988. No hubo víctimas, pero sí pérdidas millonarias en comercios, salones de eventos y fincas. El agua arrasó con todo a su paso y volvió a encender reclamos por obras y mantenimiento.
Zonda bajo el lodo: comercios y fincas sufren el impacto de la creciente más fuerte en 38 años
El agua bajó con una fuerza y dejó graves daños en salones de eventos, locales gastronómicos, fincas y viviendas. No hubo víctimas, pero las pérdidas en Zonda son millonarias.
Para muchos fue una “desgracia con suerte” porque no hubo víctimas. La tormenta fue feroz, el barro avanzó como un río por calles y propiedades, pero nadie perdió la vida. Aun así, el golpe económico fue duro y todavía se trabaja para dimensionar el daño.
Los comercios, entre los más afectados
“El sector más castigado fue el gastronómico y de eventos, sobre todo en la zona de Ruta 12 y calle Laprida, donde el agua bajó con una fuerza inusual”, contó Pablo Rodríguez, presidente de la Cámara de Comercio de San Juan, filial Zonda.
El caso más grave fue el del predio y salón de eventos Montuva, propiedad de Gustavo Alé. La corriente arrasó en la propiedad y hasta se llevó muebles, sillas, tablones e incluso herramientas de trabajo. Dentro del local quedó cerca de un metro de lodo, indicó Rodríguez.
También sufrió daños La Coqueta, una conocida casa de comidas, donde el barro ingresó a gran parte de las instalaciones. En Waltra, una casa de té de la zona, el agua y lodo entró al interior, pero los daños fueron menores. En ambas instalaciones ya comenzaron las tareas de limpieza.
Tomates bajo tierra y viñedos dañados
La producción agrícola, motor de Zonda, también quedó golpeada en algunas zonas. En calle Las Moras, una plantación completa de tomate terminó sepultada bajo tierra y sedimentos. En la misma zona se registraron daños en viñedos cercanos al salón Montuva. No obstante, desde la Secretaria de Agricultura afirmaron que aun no han recibido denuncias.
Entre las escenas más llamativas, los pobladores relataron que la corriente arrastró un contenedor usado para almacenar gasoil en la finca Santa Sylvia, que fue visto flotando por la ruta 12 como si fuera un barco.
Otro punto crítico se vivió en Punta del Agua, a unos 40 kilómetros hacia el interior. Allí, la creciente derrumbó y se llevó por completo la vivienda de la familia Monla. Sus integrantes lograron ponerse a salvo a tiempo, retirándose antes de la vivienda de fin de semana antes de que el agua socavara los cimientos.
Pedido al Gobierno
Desde la Cámara de Comercio de San Juan, Rodríguez confirmó que están preparando una nota dirigida al gobernador. El principal reclamo apunta a la falta de mantenimiento de los canales de salida, hoy tapados y sucios, lo que habría agravado las consecuencias de la tormenta. Mientras continúa la limpieza, en Zonda queda la sensación de alivio por no haber lamentado víctimas, pero también la preocupación por un daño que tardará meses en repararse.