Fue noticia a nivel nacional. El consumo de carne vacuna registró la mayor caída de los últimos cien años en Argentina. San Juan no fue la excepción, y según dijeron referentes del sector, la caída fue del 20% aproximadamente, en comparación con el invierno de 2023. Ante este escenario, los compradores se inclinaron por el cerdo para gastar menos dinero.
Para gastar menos, los sanjuaninos cambiaron la carne de vaca por el cerdo
Referentes del sector advirtieron una caída de ventas en la carne vacuna del 20%, en comparación con el invierno pasado. También dijeron que “aprietan los dientes” para no aumentar los precios.
La diferencia de precios es evidente. El kilo de blanda porcina oscila los 4.500 pesos en las carnicerías de la provincia, mientras que la blanca vacuna cuesta cerca de 8.500 pesos. Es más, los consumidores compran milanesa de cerdo, un producto que se asentó en San Juan hace pocos años, advirtió el empresario Antonio Parra. Su valor ronda los $5.000 el kilo.
Parra también dijo que el consumo mermó cerca de un 20% con respecto al periodo junio-julio 2023. El empresario y otro referente, Adán Varela, coincidieron que la pérdida del poder adquisitivo de los sanjuaninos es el principal factor para entender la caída en las ventas de la carne vacuna y la preferencia por el cerdo.
El panorama es complicado, pero esperan un repunte en las ventas para septiembre y octubre. Principalmente porque la caída del consumo es estacional. “No hay gente que compre asado cuando hace frío”, dijeron. También esperan por la recuperación del salario, tras los incrementos en las paritarias de distintos gremios. Por este motivo, estiman que habrá más compras durante septiembre y octubre.
Mientras tanto, Parra manifestó que las carnicerías “aprietan los dientes” para no aumentar los precios y vender más. “La carne debería valer un 5% más, por lo menos”, expresó.
Qué pasó en el comienzo de 2024
En los primeros dos meses de este año, a los sanjuaninos no les queda otra que usar el ingenio y abrirse a nuevas recetas para poder poner un plato proteico en la mesa. Así llegó el aumento en las ventas de otras carnes y la posibilidad de comprar desde molida de pollo a la tradicional punta de espalda sanjuanina, pero de cerdo.
“Realmente estamos teniendo muchísima demanda. Esta empresa lleva más de 30 años dedicándose a los embutidos y se nota mucho el aumento de las ventas, sobre todo en los últimos dos meses, cuando se ha duplicado la clientela”, comentó Marcelo Fernández, de Todo Cerdo.
Y agregó que, “la gente consume todos los cortes del cerdo, bife, costeleta, costillares, embutidos y, sobre todo la blanda, que es un corte que se puede usar desde para hacer carne al horno hasta para hacer bifes o milanesas. Hay mucha gente que nos comenta que ha probado por primera vez la carne de cerdo para cocinarla de este modo y que les ha llamado mucho la atención cómo queda y que la diferencia económica es importante, por eso vuelven”.
En medio de eso, la punta de espalda de cerdo se había transformado en un boom. Al respecto, el carnicero cuenta, “si la comparás con la punta de espalda vacuna es muy buena. Cuando uno tiene que acomodar el precio a los bolsillos, es una buena opción. Es más, llegan y se vuelan, hay clientes que me dejan el número de teléfono para que les avise apenas me las traen”.
La caída de la carne vacuna a nivel nacional
Con cortes que tienen precios prohibitivos y un poder adquisitivo diezmado, el consumo de carne cayó en la Argentina al nivel más bajo de los último cien años, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario que publicó Ámbito.
El consumo anual per cápita este año estará por debajo de los 45 kilos, mucho menos que el promedio histórico de casi 73 kilos. También será inferior al registro de 1920, cuando se consumieron 46,9 kilos por habitante.
Pese a todo, en la comparativa internacional, Argentina continúa siendo uno de los países con mayor consumo per cápita, con una ingesta prácticamente igual al de Uruguay y superando ampliamente a Estados Unidos (38 kg.), Australia (27 kg.) y Chile (26 kg.).
Se proyecta que este año cada argentino consume 45 kg de carne vacuna, lo que representa la cifra más baja de los últimos 110 años. El consumo de carne vacuna en Argentina se encuentra en una tendencia decreciente desde la segunda mitad del siglo pasado, en la medida en que ha ido siendo sustituida por otras fuentes de proteínas.
Pero esta tendencia “se ve agravada por la actual recesión que está atravesando la economía argentina y que lleva a muchos consumidores a inclinarse por el consumo de pollo y cerdo, siendo estas alternativas más económicas”, indicó la Bolsa rosarina.
En este escenario, el consumo total de carnes bovina, aviar y porcina en Argentina podría ubicarse este 2024 en torno a los 105,7 kg. por habitante. Representaría una caída del 9% respecto del 2023, y sería el consumo más bajo desde el 2011. Es decir, que los argentinos están consumiendo cada vez menos proteínas animales.
Cada habitante consumiría en 2024 siete kilos menos de carne en comparación al promedio de los últimos diez años, que es de 112,8 kg. Según la entidad, la composición de la dieta cárnica del habitante promedio sería la siguiente: 42% de carne bovina, 42% de carne aviar y 16% de carne porcina.
La proporción de carne bovina habría caído 3,5 puntos porcentuales respecto al 2023, alcanzando un mínimo histórico. Al mismo tiempo, el consumo de carne aviar aumentó 2,4 puntos porcentuales de forma interanual.