Fue la bebida espirituosa que hizo famoso al departamento
Calingasta en la década del '40 y '50. El calvados, una bebida tipo cognac pero
elaborado con manzana, tuvo una época de gloria gracias a la excelente calidad
lograda. Desde la municipalidad de Calingasta
quisieron reflotar su producción varias veces y ahora el intendente Jorge
Castañeda está convencido de lograrlo.
La fama del calvados calingastino excede la imaginación. El
año pasado, una publicación en Mercado Libre ofrecía una botella en 1.200
pesos.
En 2014, unas 200 botellas de calvados elaborado en Barreal salieron al
mercado gracias a una iniciativa privada, del enólogo Héctor Martín y del
empresario Mario Foroni.
Ahora, vuelve al ruedo el proyecto municipal. "El año
pasado molimos 800.000 litros de manzana, toda la que había disponible en Calingasta;
y una empresa privada molió unos 400.000 litros en el norte del departamento.
Lo que hicimos en una planta de Barreal se vendió a farmacopea y para vinagre.
Ahora estamos recuperando una planta que compró el Ministerio de Producción hace
años que no sabíamos quién la tenía, con la meta de hacer calvados. Este
proceso queremos comenzarlo el año que viene", aseguró el Intendente.
Castañeda destacó la importancia de recuperar la manzana
como una de las producciones simbólicas del departamento, mantener y en lo
posible aumentar las actuales 40 hectáreas de manzanos que tiene Calingasta y recuperar
su atractivo turístico y su vinculación cultural.
"Sabemos que es un proceso largo pero tenemos que
recuperar el calvados. Este año estamos abocados a combatir la carpocapsa o
polilla de la manzana, para recuperar sanidad y volumen. Creemos que con las
dos moliendas, una en Barreal y otra en Villanueva, podemos manejar toda la producción
de manzana del departamento", señaló el funcionario.
La elaboración de sidra, otro producto icónico de
Calingasta, también está en los planes del intendente, pero todo está atado a
la demanda y a las condiciones del mercado.
En 2012, el entonces intendente Robert Garcés, contó sus
planes para volver a elaborar calvados. La meta era sumar producción y mano de
obra; y generar nuevos atractivos para el turismo, pero no se logró ejecutar.
Época dorada
El calvados es un aguardiente de manzana originario de
Calvados, Francia, de donde toma su nombre. Es añejado en barricas de roble, lo
que le da un color ámbar y un aroma muy particular y tiene hasta 40 y 45 grados
de alcohol. Calingasta fue famosa por sus maravillosos calvados, demandados no
sólo en el país, sino en el exterior; incluso a Francia se llegó a exportar.
Dicen los memoriosos que desde 1975 no se volvió a elaborar un
volumen importante.
Los impulsores de la manzana en Calingasta y sus productos
derivados, fueron los hermanos Cantoni.
En 1929, Aldo Cantoni trajo desde Australia la variedad de manzanas Red
Delicious, con excelentes resultados. En 1944 había 1.000 hectáreas cultivadas
en todo el valle; en 2007 se registraban 389 hectáreas, según el censo de
Hidráulica.
En la década del ’40 se generó una gran industria en torno a
la manzana en Calingasta. Las familias Cantoni, Tinto y Alleva abrieron
secaderos, empacadoras de fruta en fresco, sidreras y la Cooperativa La
Cordillerana y Frutícola de San Juan. El ciclo perduró hasta fines de la década
del ‘70, cuando la actividad económica decayó, en parte por la fuerte
competencia de otras áreas manzaneras como el Valle del Río Negro,
erradicándose más del 60 % de las plantaciones.