Argentina y Brasil no se sacaron diferencia y cerraron en un empate un partido picante en el Estadio del Bicentenario. Los roces y las discusiones fueron protagonistas en los 90 minutos del partido. Cada selección tuvo chances de llegar al arco, pero ninguna pudo capitalizar las jugadas de riesgo. San Juan vivió una fiesta, no con el triunfo esperado por las 25.000 personas que coparon el "Gigante" de Pocito, pero sí por tratarse de un clásico histórico y plagado de estrellas en la tierra del sol y del buen vino.
Fue tensión pura. No hay otra calificación para este partido de tanta envergadura. La gente no paró de "agitar" en cada jugada. Fue algo diferente, algo de "otro mundo".

Los primeros minutos fueron de pierna fuerte. Argentina cuidó el balón y trató de armar juego en los primeros minutos, a diferencia de Brasil que se plantó de contra y así pudo llegar con riesgo en tres jugadas al arco del "Dibu" Martínez. Pero Cuti Romero y Otamendi se encargaron de bajar la intensidad de la verdeamarela y marcaron cancha en defensa.
De Paul tuvo una chance única, la más clara del partido. Tras una gran jugada colectiva de derecha a izquierda, el futbolista del Atlético de Madrid encaró para el centro de la medialuna y le pegó al palo izquierdo, pero Alison Becker se estiró y le negó el gol a la albiceleste.
Los primeros 45 fueron un verdadero fueron sin precedentes, quizás no en lo futbolístico. La gente le puso el color y el calor a una primera etapa que tuvo a la Selección Argentina más cerca del gol, con juego en equipo y algunas individualidades de Messi y Di María que hicieron la diferencia.

El inicio del segundo tiempo fue a pura pierna, mucha falta y muy hablado. La Albiceleste fue la que trató de mostrar un recambio ingresando Lisandro Martínez por Paredes y Joaquín Correa por Lautaro Martínez. Los primeros instantes fueron complicados para los de Scaloni, Brasil aprovechó el poco entendimiento del combinado nacional y salió en búsqueda de la ventaja teniendo dos jugadas claras -una pegó en el palo-.
Los cambios de Scaloni volvieron a realizarse, pero no con los resultados esperados. Argentina buscó y buscó pero no lo encontró, Messi tuvo su chance pero Becker se posicionó bien y le quitó la si posibilidad clara del segundo tiempo.
A pesar de no tener a Neymar, el Scratch tuvo lo suyo y la gran figura fue Vinicius Junior, jugador del Real Madrid, quien volvió loco a Molina por el lateral derecho. Tite planteó bien el partido.
Fue empate. No sé sacaron ventaja fue un 0-0 aguerrido. La fiesta no fue completa, aunque el sanjuanino lo disfrutó y lo guardó en el corazón. El campeón de América San Juan, contra su máximo clásico y con la clasificación en mano, para ya pensar en lo que viene: Qatar, aunque todavía quedan otras cuatro fechas de Eliminatorias.