El reloj marcaba la 1.24. Hacía una hora y media que Boca había perdido la final de la Copa Libertadores ante Corinthians. Los jugadores habían evitado el contacto con los enviados especiales en el Pacaembú. Sólo Julio Falcioni había ensayado un monólogo en la sala de conferencias.
jueves 7 de mayo 2026








