Carlos Ruiz y Rody Oyola comenzaron hace unos 15 años con una idea que sin querer se volvió una tradición en Zonda. Con motivo de darle un valor especial a las fiestas patrias de mayo, dieron origen a la Cabalgata de la Amistad, que este año celebró su décima tercera edición con una gran convocatoria que le hizo frente al frío de la primera hora del domingo.
La concentración fue en el interior del Barrio Ricardo Colombo, en inmediaciones de la plaza barrial. A partir de las 7:30 comenzaron a llegar los primeros gauchos con sus caballos, cargados de abrigos al punto tal que en algunos casos solo podían verse sus ojos. A medida que fueron avanzando los minutos, la convocatoria fue cada vez mayor, donde la camaradería y la amistad se percibía en el aire.
Los jinetes y gauchos eran recibidos por la esposa de Carlos Ruiz, quien desde hace años lo acompaña en la gestión y organización del evento. La mujer cada vez que pasaba un caballo a su lado, les otorgaba un pin con el distintivo de la cabalgata. Así, todos los que formaron parte del evento estaban unidos por una insignia que una vez más volvía a remarcar los valores que los zondinos mantienen con el paso del tiempo.
Una postal interesante la ofrecían el cruce de generaciones y géneros que formaron parte de la cabalgata. Niños y niñas pequeñas, sobre los 10 años, adolescentes y jóvenes en compañía de sus padres y hombres de edad avanzada. Todos en un solo lugar para celebrar la amistad.
Rody comentó que el recorrido previsto para la jornada consistía en partir sobre las 9 desde el barrio para dirigirse a la zona de los cerros de Zonda, bajar por Interlagos y culminar en el Camping Cerro Blanco. “Se comparte con los gauchos y familias participantes un rico locro criollo, habrá autoridades presentes y también un par de artistas en el escenario. Habrá además sorteos ente la gente que hizo la travesía”, señaló.
Sobre las 9 de la mañana, mientras el termostato de los vehículos estacionados en la zona marcaba -3 grados, el mate y una que otra bebida espirituosa ayudaba a calentar los cuerpos que se preparaban para partir. A la cabeza de la cabalgata se ubicaron Carlos Ruiz, uno de los organizadores, y el intendente de Zonda, Juan Atámpiz, que realizaba su primera edición como jefe comunal. Desplegando una bandera de Argentina, dieron inicio a la celebración de la amistad, el gauchaje y las tradiciones.