Un nuevo episodio de mensajes intimidatorios encendió la alarma en San Juan, esta vez en Jáchal, donde hasta el momento no se había registrado ningún episodio similar. El caso se dio en un establecimiento y de inmediato se debió activar protocolos de seguridad tras el hallazgo de una amenaza escrita en un aula. El hecho se suma a una serie de situaciones similares registradas en distintos puntos de la provincia durante los últimos días.
Los mensajes intimidatorios llegaron a Jáchal: una escuela se vio convulsionada este martes
La leyenda apareció en una pizarra y generó revuelo. La semana pasada, al menos 27 escuelas del resto de la provincia vivieron lo mismo.
Momentos de preocupación se vivieron este martes en la Escuela E.P.E.T. N° 1 de Jáchal, según informó el medio Jáchal Transmite, luego de que apareciera un mensaje inquietante en el pizarrón de un aula. El texto hacía referencia a un posible “tiroteo”, acompañado por la fecha “21-04” y la frase “no falten”, lo que generó temor inmediato entre alumnos, docentes y familias.
Tras el hallazgo, las autoridades escolares dieron aviso y se activaron los protocolos preventivos correspondientes, priorizando la seguridad dentro del establecimiento. Hasta el momento, no se ha confirmado el origen del mensaje ni su veracidad, aunque el caso ya se encuentra bajo investigación.
El episodio ocurre en un contexto de creciente preocupación en la provincia. Según había confirmado el gobernador Marcelo Orrego, la semana pasada al menos 27 escuelas de otros departamentos fueron escenario de amenazas similares. En oportunidades, el Ministerio de Educación junto con la Secretaría de Seguridad implementaron operativos que incluyeron la intervención de la Policía de San Juan en los establecimientos afectados.
Desde el área educativa señalaron que, si bien estos hechos no derivaron en situaciones de violencia concreta, las amenazas estaban siendo investigadas para determinar responsabilidades. Asimismo, reiteraron su rechazo a cualquier forma de intimidación en el ámbito escolar y remarcaron la necesidad de actuar con responsabilidad colectiva.
En esa línea, las autoridades recordaron que los equipos directivos cuentan con instrucciones específicas para denunciar este tipo de situaciones y activar mecanismos de contención. También pidieron a las familias reforzar el diálogo con niños y adolescentes sobre el uso responsable de las redes sociales y evitar la difusión de mensajes intimidatorios, incluso cuando se trate de supuestas “bromas”.
Finalmente, destacaron que tanto la realización como la difusión de amenazas constituye un delito tipificado en el Código Penal argentino, con posibles consecuencias legales que pueden alcanzar también a los adultos responsables en caso de involucrar a menores.