A lo lejos se pueden ver los algodones de azúcar de color rosado bebé y los niños alrededor de este Papá Noel de los dulces que tiene nombre y apellido y que no se pierde ninguna entrega de viviendas en Chimbas, el departamento en el que vive desde hace años con su familia. Raúl Rodríguez tiene 61 años y vendió algodones de azúcar a un ritmo interesante durante el acto. Según él, porque la gente "está contenta" cuando le dan las llaves de su propio casa.
Raúl vende algodones de azúcar, praliné, manzanas acarameladas y pochoclos desde hace 28 años. Al principio, vendía solo en la puerta de las escuelas, a las que continúa yendo. Luego le sumó eventos, como cumpleaños de 15 y bodas y ahora también las entregas de viviendas.
El hombre aprendió en Mendoza el arte de hacer algodones de azúcar. Fue por necesidad, porque se quedó sin trabajo. Ahora toda la familia está organizada para hacer los algodones de azúcar. Él se encarga de hacerlos, su hijo y su esposa de embolsarlos.
Cada 30 minutos, elabora 40 copos y trabaja entre 7 y 8 horas diarias. Cada copo lo vende a $15 y siempre lleva cambio para afrontar la demanda. Lo que más salida tienen son los copitos, pero también los praliné, sobre todo con los fríos.
Raúl vive en el Lote Hogar 43 junto a su esposa, y tres de sus seis hijos ya que los mayores están casados y se fueron del hogar. "Todavía soy joven para jubilarme, por eso sigo vendiendo en la calle. Me gusta lo que hago pero termino muy cansando después de caminar horas. Con el dinero de los algodones de azúcar puedo mantener a mi familia y a los chicos que ya se fueron de la casa. Es un trabajo que hacemos entre todos los miembros de la casa", contó Raúl mientras se paraba firme para entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino.
Dato
Para contratar a Raúl, se lo puede llamar al 155160556 o ver lo que hace en su página de Facebook "Algodones de azúcar Raulito"