Consejos para el control de plagas y enfermedades frutales

Para el manejo de agroquímicos hay que tomar ciertas precauciones y asesorarse. Pero, además, existen otras formas de combatir a los parásitos que proliferan en la zona provincial.
viernes, 28 de octubre de 2011 · 21:00

En nuestra provincia hay varias plagas que frecuentemente afectan nuestros frutales de carozo. Estos son pulgones, mosca blanca y de los frutos, cochinillas, gusano del brote,  taladrillo, minador de la hoja de los citrus, etc. También ácaros y trips, que son una especie de arañuelas pequeñas que causan daños en los frutos, se observan deformaciones en los mismos  y manchas en la cascara.

Para el control de plagas y enfermedades se utilizan agroquímicos que nos dan una respuesta rápida. Pero generalmente, a nivel familiar no sabemos aplicarlo, no conocemos la dosis mínima ni el tiempo de acción residual, o no tomamos las prevenciones necesarias.
Es conveniente entonces, para evitar intoxicaciones, asesorarse  o  contratar a personas especializadas.

Además de estos, hay otras formas de combatir las plagas, algunos consejos son:
a) Adoptar estrategias de manejo (abonos, riego, poda, asociación)
b) Instalación de trampas (con sustancias atractivas, de colores, de luz)
c) Remedios caseros (elaborados con sustancias naturales)
d) Productos orgánicos autorizados (azufre, cal, alcohol, aceite mineral, oxicloruro de cobre)

Próximamente detallaremos como construir  trampas caseras y la preparación de remedios elaborados con productos orgánicos.

Por ejemplo, es válida y  efectiva la receta de nuestros abuelos: para el control de pulgones, cochinillas, mosca blanca y gusano del brote: Maceramos durante dos días, 3 cigarrillos, un litro de agua y 10 gramos de jabón blanco, luego con un rociador aplicamos en la planta afectada.                         

En nuestra zona, las plagas más frecuentes que afectan a frutales de carozo, son los pulgones, mosca blanca y cochinillas. Estos insectos prefieren alojarse en las hojas y tallos tiernos, provocando serios daños a la planta por la succión que realizan de la savia, son portadores de ciertos virus y afectan la capacidad de fotosíntesis.

La capacidad de respirar de las plantas se ve afectada por el excremento de estos insectos, que es azucarado, siendo el campo propicio para la proliferación de hongos.
Se puede apreciar el daño que producen los pulgones, por ejemplo en durazneros, por que provocan un ”enrulamiento “de las hojas, principalmente en las jóvenes o en las puntas de las ramas.

En tanto, la mosca de los frutos, es la principal causante de la disminución de la producción y en consecuencia de las exportaciones. Afecta a frutales de carozo y también a algunas hortalizas, como por ejemplo, pimientos y tomates.

Su forma y color son completamente diferentes a la mosca común o también llamada hogareña.

Se la conoce como mosca del mediterráneo, es pequeña, de color marrón claro y su  cuerpo y alas forman una figura triangular.

La hembra pone sus huevos dentro del fruto, las larvas se alimentan de ellos hasta que caen al suelo y allí completan su desarrollo como pupas hasta que emergen y comienzan nuevamente el ciclo.

La lucha que se realiza para controlar y disminuir su población, es “biológica”: las moscas criadas en laboratorios son sometidas a radiaciones que destruyen sus órganos reproductores, luego se liberan a campo y al acoplarse a ejemplares autóctonos no se reproducen.
También, prolifera el gusano del brote, que son maripositas pequeñas de color gris claro. Son de hábitos nocturnos que colocan sus huevitos en los brotes.

Las larvitas recién nacidas, o gusanitos, penetran en los brotes cavando galerías longitudinalmente. La punta de los brotes se cubren de una sustancia gomosa que al secarse se ennegrece, pareciendo que se ha quemado. Este gusano del brote, también puede atacar los frutos.

Del mismo modo, el taladrillo de los frutales, ataca a durazneros, cerezos, ciruelos, damascos, como también a citrus, naranjos, mandarinos, pomelos, limoneros.

Es una plaga ocasional que prefiere los árboles debilitados. Las larvas “taladran” la corteza, formando galerías profundas que pueden ocasionar la muerte del árbol.

Por último, se halla el minador de la hoja citrus, que es una mariposa de hábitos nocturnos que coloca sus huevecillos en el reverso de los brotes nuevos. Cuando nacen las larvas o gusanos, penetran al interior de las hojas, alimentándose de ellas, construyendo galerías y produciendo el enrollamiento de las mismas.

El ataque intenso y vientos cálidos y secos, pueden producir la perdida de la masa foliar.
La aparición de esta plaga es muy reciente en nuestro país.

 

Comentarios